Pocos días después de la fecha gloriosa del 23 de enero de 1958, Miguel Otero Silva describía en un Editorial de El Nacional, para la historia, cómo se había levantado aquel día el pueblo venezolano contra la dictadura que padeció durante diez largos años:  “No es posible intentar análisis político alguno sin antes rendir un tributo emocionado al pueblo, qué digo al pueblo, a la nación entera, por la lección de valentía, de dignidad y de civismo que acaba de dictar frente a las ametralladoras y las peinillas de la dictadura. Venezuela inerme, Venezuela maniatada, Venezuela con las muñecas rotas por las torturas y la frente hendida por los sablazos, Venezuela sin partidos políticos y sin sindicatos, Venezuela con la mayoría de sus dirigentes presos o desterrados, salió un día a dar la batalla contra los crueles sicarios que la sojuzgaban. La gloria es de todos por igual. Gloria a los estudiantes universitarios que abrieron la primera brecha de la muralla al avanzar con los pechos desarmados y sin miedo contra los sables y las cachiporras de los verdugos”.

Hoy nuevamente, 55 años después de esa gesta heroica, el pueblo venezolano está ante una difícil encrucijada y debe, consciente de su responsabilidad histórica, estar al lado de sus verdaderos líderes y sus auténticas organizaciones de vanguardia. Ya basta de aventurerismo inocuo que sólo lleva desaliento y frustración a toda una sociedad que espera la voz responsable, no de diletantes de ocasión, sino del liderazgo que se ha venido consolidando en tantas luchas justas, serias y coherentes.

Los socialdemócratas que militamos en las filas de Acción Democrática, en estos momentos de crisis e inestabilidad que vive Venezuela, queremos hacer un llamado a todos nuestros compatriotas para que unamos esfuerzos para salir de este atolladero, pero sin pensar en salir de esta pesadilla con fórmulas y sistemas radicalmente opuestos a la izquierda extremista con actitudes de signo contrario que también han demostrado su fracaso.

La ausencia del Presidente Hugo Chávez de Venezuela ha contribuido a la profundización de la crisis institucional que vive la República, porque es evidente que un régimen que vive y se desarrolla alrededor de la figura omnipresente de un solo hombre, al salir éste de la escena política todo el entramado institucional edificado a su alrededor cruje y se reciente. Jugar a profundizar esa crisis es una irresponsabilidad para quien no tenga alternativa que ofrecer.

Acción Democrática, partido al que nadie puede negar su contribución en el derrocamiento de la dictadura el 23 de enero de 1958, en esta hora difícil que vive Venezuela quiere nuevamente hacer un llamado a todos nuestros compatriotas, independientemente de su posición política o ideológica, a empinarnos por encima de nuestras diferencias para exigir al gobierno la inmediata libertad de los presos políticos, el regreso de todos aquellos compatriotas que por razones políticas se encuentran, contra su voluntad, en el exilio, para poder desterrar para siempre el clima de diatriba y confrontación que rechaza la mayoría de nuestros compatriotas y así poder comenzar a dialogar sobre los grandes problemas nacionales que nos afectan a todos por igual.

El 23 de enero de 1.958 la tiranía fue derrocada por una alianza cívico militar conformada como respuesta a unos gobernantes que creían tener la verdad absoluta, quienes no reconocían la existencia de la oposición, perseguían a quienes los adversaban, cerraban medios de comunicación, decían no tener presos políticos sino políticos presos, se creían eternos en diciembre de 1957 y, sin embargo, fueron derrocados sólo 30 días después de esa irracional aspiración.

A los que hoy tengan pretensiones de emular a Pérez Jiménez, en la derecha o en la izquierda y lo admiran “sotto voce”, les recordamos a Napoleón Bonaparte, quien con justos motivos afirmó esta verdad irrebatible: “quienes no conocen (o desconocen) la historia están condenados a repetirla”.

Antonio Ecarri Bolívar

Vice-Presidente de AD