Han pasado varios días desde el inicio formal de la campaña para las elecciones presidenciales, y digo formal  porque el actual presidente ha mantenido desde el año 2002, una campaña permanente en su quehacer gubernamental. Pues bien, nada nuevo hemos encontrado en este proceso, se repiten las prácticas que ya hemos conocido en anteriores elecciones, el gobierno haciendo uso descarado de los recursos y espacios públicos, cadenas extensas y casi diarias donde el objetivo fundamental es la alabanza al modelo revolucionario, cuñas obligatorias en radio y televisión supuestamente “oficiales” donde se presenta un presidente magnánimo y que ha resuelto los problemas del país, amenazas o “advertencias” por parte de funcionarios públicos nacionales, regionales y municipales a los ciudadanos, para que no participen ni opinen  a favor de Capriles, en fin, todo el poder del Estado oprimiendo a su Pueblo, obligándonos a cercenar nuestras ideas y buscando mediante el miedo, acallar las voces de muchos.

La falta de institucionalidad, también ha puesto su grano de arena en crear condiciones desiguales para la libre competencia democrática, la politización de la FANB, la falta de firmeza del CNE en muchos momentos, la actitud complaciente de los órganos de policía, especialmente del Municipio Libertador, frente a los grupos irregulares que en nombre del presidente, agreden y obstaculizan las actividades de campaña.

Ahora bien, estas condiciones en las cuales se desempeña la campaña y las inequidades que plantea, son precisamente las que promovieron la creación de la MUD, la consolidación de la UNIDAD y la elección de un candidato presidencial por medio de primarias. Capriles hoy representa ese espíritu de lucha, ese combate que desde tiempo los sectores democráticos libramos contra la pretensión hegemónica de este gobierno, clara conciencia existía de que este momento no iba a darse de forma sencilla, que iba a necesitar de la más profunda convicción democrática de todos los dirigentes políticos, pero también de la inventiva en el actuar, del desgaste físico, del tocar puerta a puerta para romper el cerco mediático, de consolidar con el contacto directo esa mayoría que ya se demostró en 2010.

Lamentablemente para el gobierno, los ciudadanos han decidido opinar y manifestarse en cada una de las regiones visitadas por la Capriles, por la UNIDAD. Pareciera que las condiciones de prisión de conciencia intentadas por los revolucionarios, que ayer en parte le fueron efectivas, chocan hoy con el desgaste de 14 años de promesas incumplidas, de retorica ineficiente y de una esperanza que se ha transformado en frustración. Son multitudes las que acompañan al candidato en sus recorridos, muchas las personas que hoy abren las puertas de sus casas, miles las razones que se exponen para Votar por Capriles en cada municipio que tocamos.

Es por cada uno de esos hombres y mujeres que están dando la cara y apostando al cambio, que esta carrera de obstáculos en vez de ser una simple propuesta electoral, se haya transformado en un compromiso ineludible con el país y en especial, con las futuras generaciones.

 

Angel Medina

Diputado a la AN