Calor, mucho calor. Humano y climático. Así celebró ayer los 71 años de su fundación, Acción Democrática, con el acompañamiento de su militancia de distintas generaciones y de los jefes partidistas aliados en la Mesa de la Unidad Democrática, representada por su secretario ejecutivo, Ramón Guillermo Aveledo.

La terraza del Colegio de Ingenieros albergó el festejo, que contó con la “presencia” del candidato presidencial, Henrique Capriles, en una efigie de cartón que acompañó a las autoridades en la tarima. Los adecos corearon consignas y sonaron jingles de cuando AD fue una fuerza electoral nacional. Y es que la meta de su secretario general, Henry Ramos Allup, es que “el partido del pueblo” salga bien librado en las elecciones regionales. Pero antes, reflexionó sobre lo que significan las presidenciales del 7 de octubre.

“Quien se está jugando su destino es la patria venezolana. Nuestro presente y sobre todo nuestro porvenir. Nosotros estamos obligados a entregarles a las generaciones que vienen una patria digna, en vías de desarrollo y progreso, democrática y plena de oportunidades para todas las venezolanas y los venezolanos como nos la entregaron a nosotros los gloriosos y siempre queridos fundadores de Acción Democrática”, dijo Ramos en discurso que no llegó a los diez minutos.

“Quienes hemos dedicado nuestra vida con pasión y coraje a esta lucha, que no se acaba nunca, tenemos también ese reto histórico de entregarle a nuestros hijos y nuestros nietos una Venezuela mejor que esta Venezuela ¡dolorida , decaída, triturada, vapuleada que este miserable Gobierno ha condenado en los últimos 14 años!”

Ramos Allup reivindicó el pasado -“los adecos no tenemos nada de qué arrepentirnos y sí mucho qué celebrar”- y recalcó que los servicios que todavía funcionan en este país se deben a las obras que se construyeron en “la cuarta”.

“Todo lo que hay y existe de generación hidroeléctrica y termoeléctrica, de superficie cultivable, de aparato industrial, de hospitales y escuelas ¡todo! fue construido entre 1958 y 1998 (…) Esos 40 años en los que hubo promoción del recurso humano, desarrollo social, libertad de expresión”.

Sobre lo que significa el 7-O, Ramos Allup insistió: “lo importante no es el Presidente que podamos elegir, lo importante es que el hombre que esté al frente de la nación, tiene que hacerlo mejor y distinto a como lo ha hecho este megalómano en estos últimos 14 años”.

También destacó el líder del partido septuagenario la necesidad de la reconciliación.

“¡La primera tarea que tendrá Henrique Capriles desde la media noche del 7 de octubre a la madrugada del 8, es enviarle un mensaje de reconciliación a todos los venezolanos para que quede claro que se acabó la etapa sombría que nos ha dividido. Siempre he dicho que los que no quieren que se hable del pasado es porque de ese pasado nada tienen qué defender y quizás algo qué esconder. Como nosotros tenemos mucho de lo que enorgullecernos, sí hablamos del pasado, pero hablamos del presente para poder construir el porvenir”.

Elvia Gómez

Información publicada en el Universal 13-9-12