Ah, los partidos tradicionales. Esos partidos a los que el desprecio aún los quiere mantener al margen de toda luz. La “vieja política” como han dado en llamarla esos que se presentan como “nuevos políticos” pero que vienen de las mismas aguas que movieron el molino de la Nación durante 40 años de democracia plena.

Esos partidos, se montaron con todas sus fuerzas en esta campaña regional. Ya el país ha podido ver el despliegue de las fuerzas blancas y verdes en todo el país. Y en los medios de comunicación están las piezas publicitarias de ambos partidos, reivindicando su historia y llamando a la construcción del futuro.

Cada quien, a lo suyo.

Cuando AD se recompone organizativamente en este proceso electoral y sale al ruedo diciéndole al electorado “vente pa´ tu casa”, hace la cosa más lógica que podría hacerse: reconocer que esos votos que tienen al chavismo entronizado, fueron antes votos blancos y hay que trabajar para recuperarlos. Cuando Copei en su propaganda plantea que el problema no es si la política es vieja o nueva, sino si es o no eficaz, no hace más que manifestar que estos partidos no son parte del pasado, sino parte de la historia. Y eso, es una cosa muy distinta.

El gran error de la campaña presidencial, fue mantener en boca del candidato un discurso soso, inocuo, vano y antipartidos. El gran error de Capriles, no fue solamente dejar de  confrontar con fuerza a Chávez, sino confrontar con todo aquel que fuese adeco o copeyano. En su afán de “deslindarse del pasado” (del que por cierto él forma parte, porque fue diputado por Copei), se olvidó de aquellos que siendo adecos y copeyanos, siguen votando por Chávez atrapados en el discurso de alcance social que el gobierno mantiene. Ese discurso de alcance social, utilizando incluso la simbología de ambos partidos, es la que Chávez ha utilizado durante 14 años para soliviantarle las bases a AD y Copei. Cada vez que Chávez habla de Andrés Eloy Blanco, de Gallegos o utiliza el discurso reivindicativo de los adecos originarios, mantiene a ese electorado de su lado.

Los adecos le están hablando, ahora, a esos adecos que se fueron al chavismo desencantados de un partido que abandonó su discurso y su acción. Vente pa´ tu casa es el lema. Y las puertas están abiertas.

Que otros salten sus propias talanqueras. Aquí estamos adecos y copeyanos en las calles, otra vez. Como siempre. Hasta el fin.

Daniel Lara Farías

Secretario de Profesionales y Técnicos AD Vargas