Han pasado 72 años desde aquel histórico 13 de Septiembre de 1941: la plaza de toros del Nuevo Circo de Caracas era testigo del surgimiento de un partido que nacía para “hacer historia”. La vida de los venezolanos cambiaría radicalmente desde entonces, y para siempre; eran observadores y partícipes de la historia de este país quienes por fortuna vivían para entonces, historia que comenzó a escribirse mucho antes pero llegaba a sus páginas más lindas con el nacimiento, en un parto con fórceps, de la democracia en Venezuela.

Eran horas de alegría y orgullo aquellas del noveno mes de 1941 en todo el territorio nacional, se veía la luz al final de aquel túnel llamado Dictadura en el que había estado Venezuela desde que logró su independencia de España, y esa luz era Blanca. Acción Democrática nacía en un momento en el que los venezolanos reclamaban cambios y democratización del sistema de gobierno corrupto en el que tenían al país la camarilla de militares que lo gobernaron y mantuvieron en el atraso durante 150 años.

¡Cuánto ha transcurrido desde entonces!, cuanto contribuyó Acción Democrática en la transformación de la Venezuela atrasada, empobrecida y hambreada con la que se consiguió en 1945 cuando por primera vez alcanzó el poder. Ese partido de jóvenes luchadores y con ideas revolucionarias de transformación democrática para el país se convirtió rápidamente en el Partido del Pueblo, con el que millones de venezolanos se sintieron identificados porque tomaron como suya la lucha por las libertades democráticas hasta entonces negadas por el militarismo parasitario que tanto daño le ha hecho al país en sus 202 años de vida republicana. Es indudable que gran parte de la Venezuela que conocemos hasta hoy (la mejor parte) fue moldeada por Acción Democrática en sus años de gestión de gobierno, con aciertos y desaciertos, pero más de los primeros que de los segundos. No por casualidad hay un tatuaje en el alma y en la consciencia de los venezolanos con las siglas mayúsculas “AD”.

Aquellas horas de alegría de las que antes les hable han quedado atrás. Son éstas, las horas de mayor oscuridad que haya vivido nuestra patria desde los días del gobierno del general Gómez incluso peor, me atrevería a decir, porque quienes toleraban la dictadura gomecista se encontraban en la oscuridad de la ignorancia y la desinformación. Hoy, en pleno siglo XXI, con todos los avances tecnológicos, informativos y educativos que heredó Venezuela de las gestiones de Acción Democrática, los venezolanos nos encontramos sumergidos en una gran crisis institucional, social, económica y, peor aún, democrática; crisis que parece no tener solución inmediata. Hay quienes, desde su posición cómoda como críticos, achacan la culpa de todo lo que pasa actualmente en el país a nuestro partido, no hacen más que dejar ver su profundo desconocimiento de las grandes luchas que ha llevado esta organización política por conseguir, consolidar y preservar en Venezuela un régimen democrático y de progreso sostenible.

Somos testigos de cómo el pueblo venezolano ha sido manipulado por un encantador de serpientes que atentó contra el régimen democrático en 1992, haciendo que olvidaran la ardua lucha que debió pelearse contra la Dictadura para instaurar un régimen de libertades democráticas. Permitir que se implante en Venezuela un sistema dictatorial es el acto de mayor injusticia que el país, y en especial los Adecos, hacemos contra la memoria de Leonardo Ruíz Pineda,  Antonio Pinto Salinas, Alberto Carnevali, Rómulo Betancourt, más recientemente Evangelina Carrizo y otros tantos luchadores blancos que se han entregado en vida por la  democracia o peor aún han entregado su vida por una Venezuela realmente “Libre y de los venezolanos”. Como dice mi amigo Alberto Martínez Vizcaya (Un socialdemócrata de esos tantos anónimos que llevan nuestro mensaje a donde van): “Si valoramos a quienes hicieron un país podemos dar fe de quien lo destruye y, por ende, no lo quiere”. Tenemos los adecos del presente el deber de valorar a esos grandes hombres y mujeres que se sacrificaron en pro de una Venezuela próspera y de todos y no permitir que sus sacrificios personales queden en vano. ¡Primero la Patria!

Sin embargo, compañeros, son estos tiempos en los que los Adecos nos fortalecemos y sacamos a relucir la casta democrática con la que hemos nacido; el actual régimen de gobierno, usurpador por demás, -y su antecesor- han hecho lo imposible para pulverizar a Acción Democrática y borrarla de la consciencia colectiva del pueblo venezolano; cosa que no han logrado, ni lograrán, porque AD se encuentra presente en cada calle que hoy transitamos, en cada escuela, universidad, estadio, urbanización, parque nacional, balneario, carretera, pero muy arraigadamente en el corazón de cada venezolano que vio al país progresar durante cuatro décadas de gobiernos democráticos.

El deber histórico nos llama a ser hoy el motor generador del cambio, a enfrentar política y moralmente a una pandilla cívico – militar, cubano – venezolana  que usurpa el poder y pretende doblegar la dignidad que Venezuela se ganó a costo de sacrificios y sangre de valientes que no se arrodillaron ante la Dictadura militar. A pesar de ser ésta una hora oscura, los adecos sabemos ver y movernos en la oscuridad para que la blanca luz de la libertad y de la democracia ilumine de nuevo al país. Vamos pues, adecos, a seguir ejemplo de nuestros compañeros fundadores y combatir la usurpación desde todos los frentes posibles, más temprano que tarde esos que hoy quieren tener a un país “rodilla en tierra” terminaran genuflexos ante el peso de la justicia, que aunque tarda, llega.

Ya antes había dicho que la independencia aguarda por nosotros y nuestros actos de valentía, hagamos honor a nuestro himno, una poesía hecha música, una música hecha sentimiento y un sentimiento hecho país: “Adelante a luchar milicianos a la voz de la revolución”, una revolución verdadera, democrática, nacionalista, que lleve a Venezuela definitivamente al progreso, donde no haya un venezolano al cual le falte el pan, un hogar digno y trabajo para desarrollarse.

Hoy, no me queda más que felicitarnos por seguir, con gallardía, en las filas del Partido del pueblo. Sigamos adelante, construyendo el partido, recuperando espacios, enamorando nuevamente a los venezolanos: con acciones, con honestidad, con dignidad, con respeto por los compañeros que disienten en algunos aspectos de nosotros, sólo así lograremos ser nuevamente el Partido Grande que gobernó a este país y procuro hacerlo moderno y desarrollado. Ya Rómulo, en su majestad política, sentenció que si no gobernaba él “siempre gobernará Acción Democrática”.

Feliz 72 aniversario. Por el pan, la tierra y el trabajo sigamos ADELANTE. ¡Viva Acción Democrática!

Leonardo J. Reyes A.

Militante de Acción Democrática