Definitivamente este gobierno siempre está envuelto en un escándalo y en una serie de señalamientos de corrupción, narcotráfico y otros delitos que los deja muy mal parados ante Venezuela y el mundo. Aquí nadie se cree el cuento de que todos conspiran contra la revolución y por eso los ataques sin “fundamento”, pero la verdad es que todas las investigaciones realizadas desde el seno de la Asamblea Nacional, así como de organismos internacionales dan en el blanco, y es que estamos frente al gobierno más asqueante, malandro y con mañas en toda la era republicana.

Este es un gobierno cuyos altos jerarcas en su mayoría están metidos en cuanto guiso hay, y no es precisamente por sus dotes de chef, sino que a todo le sacan provecho y se han hecho de fortunas incalculables, malversando los dineros del tesoro nacional. Se han llevado todo a su paso y nos han convertido en un país de indigentes y de gente muerta de hambre, mientras esa cúpula roja, disfruta de las mieles de la dizque revolución.

Recientemente el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, emitió una sanción contra el vicepresidente de la República, Tareck El Aissami por narcotraficante, luego de una investigación de muchos años, y le dan el calificativo de narcotraficante conforme a la Ley de Designación de Cabecillas extranjeros en el narcotráfico. No obstante, una noticia que enciende las alarmas nacionales e internacionales por la magnitud del delito, es rechazada de plano por el presidente de la República sin solicitar por lo menos una investigación a los cuerpos judiciales del país.

En este gobierno los altos jefes están empantanados y los delitos se salpican unos con otros, y como buenos mafiosos se protegen unos con otros para tratar de tapar la cloaca putrefacta de la corrupción y de los negocios oscuros en los que ha participado este gobierno. Es decir, se les ha descubierto en el guiso de la importación de alimentos y medicinas, en el otorgamiento de divisas a empresas de maletín, en las mafias de los CLAP, en narcotráfico, en la comercialización de pasaportes venezolanos a terroristas del medio oriente, en la compra de chatarras a precios de gallina flaca y vendidas como nuevos, y asi este gobierno siempre está cuestionado por sus andanzas  ilícitas tanto nacional como internacionalmente.

Aquí Alí Babá y los 40 ladrones se quedaron pendejos, ahora hay que cambiar de nombre a esta fábula y colocarle: “Maduro y sus 40 ladrones”, porque el es tan responsable como los funcionarios señalados en delitos como es el caso de Tareck El Aissami, hoy flamante vicepresidente de la República con mega poderes. Sí, por acción u omisión es cómplice. Muchas veces su silencio como en el caso de los narcosobrinos, y la sobreprotección que ha dado a los pillos de la revolución, habla de un gobierno corrupto, inmoral e inepto.

Desde la Asamblea Nacional seguimos en nuestra función de investigar y de legislar en función de los beneficios de nuestro pueblo. Caiga quien caiga, estamos dispuestos a desnudar la verdad y decirle a Venezuela, el prontuario de quienes hoy usurpan el poder.

Andrés Eloy Camejo

Diputado a la Asamblea Nacional

Acción Democrática

@AndresECE