Angel_20Lugo1Maduro no está sacando buenas notas con el movimiento estudiantil. Las protestas han perforado su imagen y la del gobierno, de hecho le han quitado la máscara a nivel internacional. Las últimas encuestas reafirman lo dicho en nuestro artículo anterior “Ay Maduro, comienzan a aparecer las dudas sobre el liderazgo en la “revolución”  y la dirección del gobierno”.  Y es que las encuestas, como la boleta a fin de mes, muestra notas en rojo, dicen que la sociedad venezolana siente que Maduro no está dando la talla, que no está llevando a Venezuela por buen camino, que tiene problemas de liderazgo y más aún, que se está convirtiendo en un dictador.

Las calles, la represión, las colas y los anaqueles vacíos hablan por sí mismos. Datanálisis, IVAD, Venebarómetro, Datos, cuyos sondeos están circulando en los medios de comunicación,  muestran que alrededor de 7 de cada 10 venezolanos piensan que la situación es mala, que la crisis económica les ha afectado mucho, sobre todo en los sectores de menores recursos que ven como muy mala la situación  que ella está empeorando, y se sienten afectados por la escasez, el alto costo de la vida y la delincuencia. Hasta quienes se definen como chavistas están resintiendo el desabastecimiento.

El lenguaje que usan Maduro, Cabello y la vocería  del régimen, no ayuda. Golpe suave, continuado, guerra económica y ahora la versión de un movimiento secesionista, son términos que  tienen poco impacto en la población. No se puede llamar a la paz con un verbo virulento negando la realidad. “Esto no se aguanta” es la frase que crece con más fuerza en la calle.

Los estudios de opinión mencionados muestran algo interesante: la gente reconoce al movimiento estudiantil y a la protesta social se le tiene como lícita y justa. Los estudiantes son  importantes, tienen aceptación como expresión del malestar;  sus acciones se justifican por el mal gobierno, la escasez, la impunidad y contra la violación de los derechos humanos. Sus actos son considerados como importantes, protagónicos, en fin, como buenos  por encima de los epítetos del gobierno. Esta visión es compartida por los sectores populares,  y por la mitad del  chavismo. Otra cosa es la violencia, la cual rechazan mayoritariamente. De hecho, cerca del 70% cree en la protesta pacífica para exigir mejoras en las condiciones de vida.

Otros datos interesantes ante las amenazas del gobierno: la gente no está dispuesta a salir a la calle a defender el proyecto revolucionario y muy en desacuerdo en llamar a los colectivos para enfrentar a las protestas, en buena parte porque hay reconocimiento de violación de los derechos humanos por parte de un gobierno que se está alejando del pueblo (misma consideración que tienen sectores chavistas). La censura ha afectado la imagen del gobierno, alrededor del 57% dice que hay censura y el responsable es el gobierno. Cerca de la mitad de quienes de declaran oficialistas creen que son los directivos de la tv privada los que aplican la censura,  pero un tercio cree que es el gobierno. El malestar está superando a la política comunicacional y a la guerrilla comunicacional en las redes sociales.

El movimiento estudiantil movió al país, es una realidad, e igual de real es que Maduro y Cabello e inclusive el PSUV tienen una mala imagen, y vienen en barrena. Maduro enfrenta (o no quiere asumir) sus problemas de legitimidad de desempeño, la desconfianza en su liderazgo y las pocas o nulas habilidades para manejar la crisis e incluso para ejercer el gobierno. Así, perderá el respeto hasta en su propio partido, según uno de estos estudios de opinión indica en la respuesta del chavismo.

Que el gobierno cambie o se cambia al gobierno, parece ser la conclusión. La gente piensa que el legado del “comandante eterno”, “el comandante supremo” se está desvaneciendo: solo un tercio de los entrevistados votarían por el gobierno en unas hipotéticas elecciones mientras que poco más de la mitad votaría en contra de Maduro. En el país se quiere cambio democrático,  no se apoya la tesis de la calle sin retorno, tampoco la violencia. Una segunda conclusión, es que a pesar de las malas notas en la boleta de Maduro y del gobierno, es la variable democrática la que los sostiene en el poder, más  que el radicalismo del gobierno, pero no sabemos hasta cuándo.

Angel Lugo
Secretario Político del CEN de Acción Democrática

@alugodiaz