Aunque existen muchos problemas y tragedias en el país, tantas que podemos llenar la más grande biblioteca del mundo con textos enumerando, explicando y razonando las distintas realidades venezolanas, en este momento quisiera hablarles de lo que podemos llegar hacer y ser como venezolanos.

Sí, durante 18 años el actual modelo socio-económico ha destruido por completo a Venezuela.

Económica, social, cultural y formativamente este modelo ha devastado nuestra esencia nacional. A través de una política sistemática el país fue arrasado.

Y, ahora ¿qué hacer para cambiar esta realidad?

El gobierno nacional pretendió aniquilar no sólo las condiciones del entorno físico del país sino destrozar nuestro ánimo y nuestras capacidades como pueblo.

En lo personal creo que Venezuela puede ser una gran potencia económica, porque tenemos las condiciones humanas y naturales para hacerlo.

Geopolíticamente estamos enclavados en la puerta de entrada de América del Sur y con una mirada eterna hacia el Caribe, nuestra diversidad de climas y condiciones naturales nos convierte en un pequeño resumen del mundo distribuido en nuestra geografía nacional.

Montañas occidentales, que desembocan en una llanura extensa, el desierto de los médanos de Coro, pasando por una costa hermosamente inolvidable. Y todo como preámbulo de una vasta selva amazónica.

Poseemos el espacio suficiente para transformarnos en una nación agropecuaria, tenemos tierras suficientes y óptimas para sembrar y ser, no sólo autosuficiente en el plano alimentario, sino exportador de rubros importantes.

El petróleo con reservas increíbles, paisajes abrumadores que nos hacen referencia para el turismo de toda índole.

Los recursos minerales son enormes y subutilizados. Nuestros rubros como el cacao, el ron, entre otros, aunque son referencia obligada en el mundo, no son atendidos con la importancia que deberíamos.

Creo en una Venezuela libre y democrática, donde la producción, el trabajo bien remunerado, la justicia social y la equidad sean costumbre en nuestra identidad nacional.

Podemos hacer grandes cosas, para ser una gran nación.

Tenemos las condiciones necesarias para ello, no obstante no han sido seriamente atendidas, y por el contrario han sido laceradas y atacadas por los actuales inquilinos del poder.

Los venezolanos somos ingeniosos, emprendedores, echados para adelante. Aunque el régimen se ha empeñados en transformarnos en una nación de mendigos, esperando ver que cae del plato de los “amos del valle rojo”.

Sueño, creo y confío en una Venezuela diferente, pujante y grandiosa.

Y, como parte de este pueblo, como hijo de esta tierra, estoy comprometido en hacer mi parte desde esta gran tierra que se llama Anzoátegui.

Sé que en Unidad, con la ayuda de todos los venezolanos, nuestra amada nación encontrará la vía de ser grande y próspera.

Antonio Barreto Sira
Diputado a la Asamblea Nacional por el estado Anzoátegui
Subsecretario General de Acción Democrática en Anzoátegui