La semana pasada, tanto Venezuela como el mundo se han visto movidos por noticias que relatan una situación de caos e incomprensión por parte del mundo político de la realidad mundial y local en relación con temas álgidos, que pueden sobrecalentar la sociedad y “recalentar” los pueblos.

En marzo del 2004, el finado presidente declara que Venezuela no se opone a que Guyana otorgue unilateralmente concesiones y contratos a compañías multinacionales en el Esequibo. En 2007, Guyana se refiere a la ampliación de la plataforma marina pasando de 200 a 350 millas sin consultar ni hacer referencia a Venezuela y su Gobierno, sin embargo sí consultó con Barbados, Suriname, Trinidad y Tobago. La visita del presidente Maduro a la República Cooperativa de Guyana esta pasada semana es la gota que derrama el vaso: ¿con qué derecho el Ejecutivo “entrega” nuestro territorio al gobierno guyanés?

156.890 Km2 cuadrados en reclamación que ahora están más a la incógnita soberana que nunca: ¿podrán los “nacionalistas” del actual régimen “regalar” nuestras tierras en reclamación o es acaso parte del entreguismo presidencial a favor de Guyana?

Dentro de esta situación de incomprensión y conflictos vemos que el gobierno estadounidense ha solicitado al Congreso Nacional que apruebe una invasión armada, no tripulada a Siria, elemento que adicionalmente generaría tensión en el Medio Oriente. El régimen venezolano se opone a la acción estadounidense en Siria, lo que implica una postura local anti-yankee, por de pronto.

Adicionalmente, sin ninguna relación aparente o real, aunque actores del régimen asociaron los apagones ocurridos en alrededor de dieciséis estados de Venezuela, con la derecha y el sabotaje internacional, sin explicar qué y cómo, la realidad responde a la incapacidad de los gerentes públicos nacionales y a la negligencia de los técnicos del régimen quienes -consuetudinariamente- atacan a la oposición y a los “enemigos del régimen” como los responsables de las fallas técnicas por falta de revisión, mantenimiento y puesta al día de equipos. Es realmente la gota que derramó el vaso. Problemas en hospitales, en almacenamiento de productos bajo congelación y el cierre de comercios por los cortes sin anuncio por parte de los organismos del ministerio competente. Una nueva forma como el régimen de Maduro golpea al ya duramente atacado sector privado, creador de riqueza y generador de empleo reproductivo de riqueza, para la familiar y el sector.

Ahora la Cancillería venezolana ataca la intervención militar de EEUU en Siria, por el uso de ésta de “bombas químicas” prohibidas por 188 de los 196 estados según acuerdo de la ONU. De esta forma, Venezuela opina en contra de los posibles ataques, sin ocuparse de sus apagones y su soberanía territorial con Guyana. Es interesante cómo nos despegamos de nuestra realidad para “conquistar” el espacio internacional, o para construir “bolas de humo” que nos pongan a los nacionales a tratar de esclarecer el tremendo rollo de país que tenemos tras 15 años en el poder de un régimen que pide leyes habilitantes y se distrae en la politiquería del atraso y la ausencia del diálogo constructivo entre los sectores nacionales, que permitan el desarrollo y crecimiento nacional, verdadero y sostenido. ¡Presidente Maduro, tiene la palabra!

Rafael Martínez Nestares

Artículo publicado en www.eluniversal.com