“Crisis humanitaria se transforma en un holocausto de hambre”, así lo advirtió el diputado a la Asamblea Nacional (AN) por Anzoátegui, Antonio Barreto Sira.

El legislador fue enfático en señalar que la situación de desabastecimiento, escasez y alto costo de la vida se incrementa ante la prolija “política de ruina” que se lleva adelante desde el Palacio de Miraflores.

El hecho de que miles de venezolanos-agregó- se estén alimentando de lo que consiguen en los basureros, el hecho de que nuestros hijos se desmayen en los colegios, y que gracias a la desnutrición de madres e hijos, se cuentan decenas de bebés fallecidos en diferentes hospitales del país, muestran el fracaso del gobierno en materia social y económica. La realidad venezolana da pie para hablar de un “holocausto del hambre”.

Barreto Sira precisó que ningún país del mundo sin padecer guerras ha sufrido la escasez de alimentos y los índices de mortalidad tan elevados como los que presentan en Venezuela.  “Aquí, si te salvas del morir de inanición, entonces puedes ser parte de los índices escandalosos de inseguridad que constantemente enlutan a centenares de hogares venezolanos”, afirmó.

Con relación a los llamados Motores de la Revolución, el representante de Anzoátegui ante el Parlamento Nacional indicó que éstos nunca prendieron. “Los motores de Maduro pasaron aceite y están fundidos”, sentenció.

Destituciones

Para Barreto Sira si el presidente Maduro quisiese reivindicarse ante el país y el mundo pudiese iniciar una serie de acciones que permitiera la rectificación de sus políticas económicas.

“La destitución del Ministro de Agricultura y Tierras, Wilmer Castro Soteldo, y del Ministro de Alimentación, Rodolfo Marcos Torres, fuesen claros indicativos del reconocimiento que la realidad venezolana es caótica; no obstante Maduro se empeña en seguir adelante con las mismas tácticas que están llevando a nuestro pueblo a vivir entre escombros, desperdicios y limosnas”, dijo.

El asambleísta reprochó la obstinación y egoísmo oficial de evitar que la nación reciba ayuda humanitaria de instituciones internacionales y de otros países.

“Si ustedes no tienen la capacidad de garantizarle al pueblo la comida y medicamentos, entonces apártense y dejen que aquellos que con bondad y solidaridad envían medicinas y alimentos puedan hacerlo”, manifestó.