Hace unos cuantos años, la izquierda venezolana decidió salirse del sistema democrático y, en vez de luchar en los espacios políticos, prefirió irse a la guerrilla. Resultado: el MIR fue un grandísimo fracaso y el Partido Comunista se desmembró, mientras los que formaron el MAS lograron espacios importantes en el Congreso Nacional, gobernaciones y alcaldías. Hasta llegaron a la presidencia con Caldera.

Hace unos cuantos años, menos que aquellos, Luis Miquelena convenció a Hugo Chávez de dejar la vía conspirativa y abstencionista, y lo puso a buscar votos, a meterse en el juego democrático. Ya sabemos cuál fue el resultado: el tipo se agarró el país a punta de elecciones y política.

Las elecciones del 7 de octubre nos lanzaron de cabeza a un escenario político distinto al previsto: el del Poder Popular y los Consejos Comunales, en donde hay que jugar políticamente.

Los Consejos Comunales son figuras establecidas a nivel local. Cada sector, cada localidad, puede crear Consejos Comunales y, entre varios de estos, formar Comunas.

¿Qué pasaría si los que formamos parte de la oposición nos metemos en los Consejos Comunales?

Este Poder Popular, con sus Consejos Comunales y Comunas, nos crea un nuevo espacio de poder con el que no contábamos, o por lo menos, no lo teníamos en la mira. Así como debemos ganar gobernaciones y asambleas legislativas en diciembre, es necesario dar la pelea al nivel más local que son estos Consejos Comunales, como ya lo propuse en un artículo previo (Algunas notas sobre los Consejos Educativos. 29 de octubre 2012).

A los que somos de oposición nos toca convertirnos en una clase combatiente de vanguardia por la democracia. Como lo señaló Lenin en su “¿Qué hacer?”, la agitación política constituye una tarea imperiosamente necesaria. Imaginen que nos hacemos de los Consejos Comunales. ¿Qué pasaría? Probablemente el propio gobierno echaría para atrás la idea de implementar el Poder Popular, evitando la posibilidad de la llegada del comunismo que muchos temen. Y nosotros tendríamos unos espacios de poder importantísimos, recursos públicos que no tendría el chavismo para sus marramucias y ladronazgos, con los cuales, desde abajo, desde las bases de la sociedad, le podríamos hacer frente al gobierno.

Ciertamente los Consejos Comunales son inconstitucionales. Si. Su visión los hace unos grandes enemigos de la descentralización y la pluralidad en la participación política. Pero eso solo sería así si nos quedamos sentados viendo como los miembros del chavismo se apoderan de estas plazas. Podemos ver el tema de los órganos del mal llamado Poder Popular desde dos perspectivas, perfectamente compatibles: desde la jurídica-constitucional, en donde hay que denunciar su filosofía antidescentralizadora y, por otra parte, desde la política, metiéndonos, identificándolos, formando parte de los Consejos Comunales con una fuerza tal que nos convertiríamos en mayoría en cada uno de ellos en todos los sectores.

La llegada del comunismo por medio de los Consejos Comunales solo es posible si le dejamos abierto el camino al chavismo para hacerlo. Si los hacemos espacios de lucha política, y logramos colocar una barrera, siendo nosotros los de oposición, y no los chavistas, los que tengan la mayoría comunal en Venezuela, no hay comunismo posible.

Hagamos lo que viene haciendo el chavismo desde hace catorce años: saboteemos los espacios que el chavismo crea para ellos mismos. Vamos a meternos donde ellos quieren estar solos. Hagámonos mayoría donde quieren ser mayoría ellos.

Si nos quedamos gritando que “viene el comunismo” pero no hacemos nada para evitarlo, va a venir. Pero si formamos una vanguardia política combatiente, el gobierno tendrá que echar para atrás. Donde no podemos lograr nada con un Tribunal Supremo de Justicia abiertamente parcializado, podemos alcanzar nuestros fines con contundencia política.

Si se crea el espacio de los Consejos Comunales, combatamos al chavismo en ese espacio, o en cualquier otro que ellos inventen. Si la cosa es así, bienvenidos pues, los Consejos Comunales.

Manuel Rojas Pérez

Miembro del Buró Nacional de Profesionales y Técnicos de AD