El encuentro del presidente Maduro con los Alcaldes y Gobernadores de Oposición en Miraflores es un interesante espacio de encuentro que se da inicio en el mes en que nos viene “el Salvador”.

Cada acto político del régimen está inscrito en un momento histórico particular, cargado –sin duda alguna- de realidades económicas y sociales especiales. Las reservas internacionales están al nivel más bajo en nueve años, están casi en $20.912 millones. Lo cual cubriría apenas tres semanas de importaciones, sin otro ingreso.

Por otro lado, el precio del barril petrolero venezolano, ha caído por debajo de los 100$. A eso debemos sumarle la intencionalidad manifiesta del régimen de subir el precio local del combustible “sin que esto afecte el precio del transporte colectivo…” Además, el tema de los suministros médicos y otros inventarios que no tenemos idea de cómo serán restablecidos por los comerciantes e industriales nacionales, por motivos de ineficiencia del modelo cambiario, la entrega inadecuada de divisas, entre otros.

Si bien la estrategia electorera de “vaciar los anaqueles” le dio resultados favorables en popularidad y en reconocimiento por la toma de decisión del presidente Maduro, a quien se percibía como manipulado externamente y “blandengue”, lo cierto es que en el mediano y largo plazo tendrá sus efectos desfavorables en la economía. “En el largo plazo todos vamos a estar muertos”, decía Keynes. De ahí sus políticas económicas cortoplacistas. Pero, sin futuro, no hay posibilidades de perdurar: ni como sociedad, ni como individuos o colectivos. Es en este contexto que el presidente Maduro da inicio a un diálogo nacional. Desde estas líneas aplaudimos el gesto cuyo proceso seguiremos muy de cerca como ciudadanos. No hay un plan “B”; o el país sale adelante o nos hundimos todos. Este es el dilema ante el que se encuentra el presidente Maduro: gobierna con todos, o se hunde con el barco. Esta es la suerte que toca a quienes capitanean la barca de la Patria.

De igual manera, si nuestros alcaldes y gobernadores son apabullados, se les instalan órganos paralelos, se les arrebatan instituciones o atribuciones… ¿para qué los elegimos? Eso daría pie a quienes consideran que la vía electoral es una trampa y que las soluciones son otras; objetamos ese argumento, el cual rechazamos de plano. La vía electoral tiene sentido. La popularidad de esas mujeres y hombres que elegimos libremente debe permitir salir adelante al país, desde abajo hacia arriba. Debemos permitirles cumplir con sus electores.

Estamos frente a una nueva Venezuela. Este fin de año puede reencontrarnos, hacemos falta todos y cada uno de nosotros. Apoyamos a nuestros Alcaldes y Gobernadores electos.

“…Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, bajaré tranquilo al sepulcro (Simón Bolívar, Santa Marta –Colombia, diciembre 10, 1830)” Hagamos propia estas palabras del Libertador quien las escribió a pocos días de fallecer. Presidente Maduro, sea fiel al legado del Libertador “…que se consolide la unión…”

El autor es Economista, Master en Planificación del Desarrollo Económico y Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas.

@rafaelmartinezn

@proyecto_pais

Publicado en El Universal, sábado 21/12/2013