El Jefe de la Fracción Parlamentaria de Acción Democrática en la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, resaltó que el resultado electoral del pasado domingo evidencia que no hay una tendencia aplastante en el país, y eso debe ser interpretado para el ejercicio del gobierno.

“No fue un nocaut fulminante, no fue una decisión unánime, el país proclamó una decisión dividida”, subrayó el parlamentario al referirse a los resultados oficiales del CNE publicados hasta la fecha de 55,14 por ciento de los votos a favor de la reelección del Presidente Hugo Chávez y 44,24 por ciento a favor del excandidato Henrique Capriles Radonski. “La evaluación de la gestión pública y la contraloría social fue determinante para el crecimiento de la opción opositora, una parte del país finiquitó el plácet otorgado en los períodos anteriores al candidato ganador”.

Considera que no se puede interpretar que existen dos países, sino más bien una nación en la cual los ciudadanos esperan de su gobierno la inclusión de todos sin distinción en las políticas públicas. “Todos somos de carne y hueso y conformamos un país que espera un gobernante con políticas de inclusión y cohesión para todos y no para un solo sector, donde el discurso de instigación al odio y confrontación sea sustituido por el reconocimiento del otro y respeto a la pluralidad y diversidad como sucede en las sociedades inteligentes”, dijo Zambrano, quien agregó que no existen 6.468.06 de pitiyanquis, oligarcas o apátridas.

El también Vicepresidente de AD explicó que se evidenció en la jornada del 7 de octubre que la sociedad venezolana tiene una enorme fortaleza en su cultura política y democrática, con la alta participación registrada en las elecciones presidenciales y el rechazo a cualquier vía distinta a las establecidas en la Constitución y las leyes, “a través de las garantías constitucionales y sus derechos políticos, no hay atajo posible, el pueblo habló con votos y estos se imponen sobre cualquier aventura que condenamos y descartamos radicalmente”. Se refirió expresamente al reconocimiento del árbitro y los resultados de los comicios, asegurando que “el CNE ha sido reconocido de forma reiterada, cuando hemos ganado y cuando hemos perdido, en concordancia con lo expresado por el propio candidato presidencial y su comando de campaña”, y a la vez exhortó a los venezolanos a no convertirse en actores contribuyentes al fortalecimiento de argumentos para una especie de autoflagelación, “no debemos castigar las opciones candidaturales del próximo proceso electoral de gobernadores y diputados a Consejos Legislativos, cuando tenemos la obligación de fortalecer estrategias que nos permitan seguir avanzando electoralmente conservando las gobernaciones actuales, conquistando nuevos espacios, multiplicando el número de parlamentarios regionales como vocerías inmediatas a los factores de los poderes locales”.

Destacó Edgar Zambrano el crecimiento sostenido de la alternativa democrática, “expresión de una sociedad frente a gestiones sectarias”. En este sentido afirmó que la solicitud que hace el pueblo a partir de los resultados de los comicios es el establecimiento de un verdadero diálogo por Venezuela, reiterado por el candidato ganador, entendemos producto de la decisión emanada de las urnas el pasado domingo. “Es imperativo convertir la nación en un gran conversatorio nacional con partidos políticos, gremios, sindicatos, sector privado, academias y gobiernos regionales y locales. La fuerza de los hechos impulsa la apertura del diálogo”, dijo, recordando el artículo 5 de la Constitución que expresa: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista por esta Constitución y en la ley, e indirectamente mediante el sufragio, por los órganos del Poder Público”. Aseveró “pueblo que habla, pueblo que debe ser escuchado”.

Considera el diputado que como prioridad para el inicio del diálogo debe estar la derrota de la inseguridad, “es un reto mayor impostergable, de acción inmediata, eslabón sin desperdicio, para mostrar la voluntad política y democrática de lo expresado en el discurso, esto aunado al decreto de una amnistía a los presos políticos, regreso de los expatriados, abriendo las mazmorras que albergan civiles y militares”. Expresó la necesidad de clausurar la sala velatoria y abrir canchas deportivas, parques infantiles, teatros y liberar las calles de Venezuela bajo el imperio del hampa. Sostuvo Zambrano que esta es una deuda de 14 años de gestión que el gobierno debe finiquitar en concordancia con los derechos humanos y respeto a la vida de la colectividad en general.

“El gobierno tiene la obligación por mandato constitucional y electoral de ganarle la partida a los malos imponiendo políticas públicas asertivas que terminen con el secuestro de los ciudadanos por parte del hampa, donde fluya el imperio de la ley. El país debe ser liberado del terrible flagelo de la inseguridad para entregarle a los venezolanos calles, avenidas, carreteras, parques y urbanizaciones para el mejoramiento de su calidad de vida”, concluyó Zambrano.

Prensa AD