Edgar Zambrano lleva en su equipaje las pinturas de tres artistas larenses con un solo motivo (la Virgen de la Pastora) para obsequiárselas al papa Francisco, quien lo recibe el miércoles 19. Diputado por Lara y de ancestros tachirenses, asumió, hace ya años, la defensa de los derechos humanos ante los allanamientos de la inmunidad parlamentaria de algunos de sus compañeros de Cámara. A partir de allí se fue involucrando en el terreno pantanoso de los presos políticos, los perseguidos y exiliados, hasta la llegar a la cota de máxima elevación: El Vaticano. El objetivo de la audiencia es un diálogo con el Gobierno que ha interesado a Nicolás Maduro, quien también será recibido por el Papa apenas un par de días antes.

-¿Crees que realmente el Gobierno está interesado en un diálogo con intermediación de la Iglesia?

-Tendrá que interesarse. La fuerza de los hechos, el día a día de los venezolanos, lo va a obligar porque estamos en medio de una gran crisis que puede desembocar en una explosión social. El hecho de que no se consiga los alimentos es un elemento nocivo que atenta contra la paz entre los venezolanos. Por eso el Gobierno tiene la responsabilidad de sentarse a discutir para resolver problemas como el del desabastecimiento y el alto costo de la vida. Ese drama, asociado al parte de guerra permanente de jóvenes venezolanos muriendo en las calles, es un reclamo para el acuerdo. La fuerza imperativa de los hechos y el choque telúrico de las realidades, nos obliga a un diálogo. Si el Gobierno no dialoga, está cavando su propia tumba.

-Cuáles son los planteamientos concretos que le harás al papa Francisco?

-La Iglesia Católica tiene un asiento mayoritario en el país y el Estado de El Vaticano representa una visión fundamental en defensa de los derechos humanos. Así, ¿quién más indicado que el santo padre para mediar en el conflicto venezolano? Solicitamos mediación de Estado a Estado, bajo la figura del papa Francisco, por su origen, su conocimiento de nuestra cultura y de nuestra historia y porque tiene una documentación suficientemente contundente, sobre lo que ha venido sucediendo en el país en los últimos años.

-Esa mediación, en principio, ¿es para lograr que las partes se sienten a conversar o se da por hecho que eso ya está acordado?

-Hay dos lecturas. El Gobierno, vía Hugo Chávez y ratificado luego por Maduro durante su juramentación, hizo un llamado al diálogo. Chávez comisionó a Maduro para que estudiara el planteamiento que veníamos haciendo y la aceptación del llamado a diálogo. Maduro es testigo de excepción y en su condición de Canciller y Vicepresidente atendió la primera reunión de trabajo durante más tres horas.

-¿No cambió luego el Gobierno de actitud?

-Posteriormente el Gobierno abrió dos frentes del diálogo. Uno con los sectores económicos y otro con los medios de comunicación privados. Premeditadamente obvió al sector político, cuando fue este el que dio el paso inicial y asumió, sin complejos, el llamado.

-¿Cuáles son los contenidos a discutirse en ese diálogo aún no concretado?

-La Mesa de la Unidad Democrática acordó asistir al diálogo, de concretarse la convocatoria. Desde el Parlamento, cuando nos hicimos eco del llamado del presidente Chávez, consignamos una ley de Amnistía Nacional y de Reconciliación Política en el Parlamento, que es lo que le da pie a la solicitud de la audiencia.

-Con prioridad en los derechos humanos.

-Es imperativa la necesidad, en una resolución de conflictos, el reconocimiento del otro. Y para que esto ocurra debe abordarse, con estricta sinceridad, sin complejos, ni revanchismos, un diálogo abierto donde se considere el tratamiento de los prisioneros, de los exilados y de quienes son sometidos a persecución judicial en la Asamblea Nacional. Pero al margen, la Comisión de Políticas Públicas y de análisis estratégico de la Mesa, configuró una serie de componentes de la vida del país que es necesario tratar con el Ejecutivo: seguridad, economía, desabastecimiento, soberanía.

-El hecho de que Maduro les haya madrugado y solicitado una audiencia con el Papa, ¿no es el reconocimiento tácito de que están dispuestos a conversar?

-Así lo entendemos y abonamos, con voluntad política y democrática, ese gesto del Ejecutivo. La connotación que tiene la iniciativa, cuando es, a través de la Casa de Pedro, nos permite llegar a esa conclusión. Si el propósito es estimular la sana convivencia, por la vía del diálogo inteligente, útil y productivo sobre los problemas del país y si ahí está inmersa la autocrítica y la crítica constructiva, debemos saludarla como una iniciativa saludable.

-¿No tiene el Papa visiones distintas a la de Maduro?

-Que ese llamado a diálogo y reconciliación parta de un baño de espiritualidad y de un reencuentro de dos visiones, como las que tienen el Papa y Maduro, resulta reconfortante. Si somos objetivos en la lectura política, debemos esperar que ese encuentro sea el piso al diálogo necesario.

-¿Cuáles son los contenidos, en concreto, del informe sobre derechos humanos?

-Hay un grupo de venezolanos en prisión y de otro en el exilio, que padecen graves enfermedades. Un drama si a eso s le suma las dificultades económicas que sufren, tanto fuera del país como al interior de las cárceles. Enfermos en condición terminal hay siete personas y quienes están en el exterior nos han pedido una sola cosa: “quiero irme a morir en Venezuela”. El Ejecutivo conoce cada uno de esos casos y no les ha dado respuesta. Entonces, el primer elemento, sobre el cual el Papa debería incidir ante el Ejecutivo es la autorización para que esos enfermos regresen y/o dejen la prisión.

-¿Cuántas personas hay presas o en el exilio?

-En situación de exilio y por los hechos de abril del 2002, Plaza Altamira y paro petrolero, hay más de cien personas y en total, exiliados, pueden ser unos 235. Ese número aumentó a raíz de la medida, ordenada por Chávez, de expropiar constructoras y paralizar una serie de desarrollo habitacionales. Eso afectó a decenas de familias que salieron al exilio.

-¿Cuántos presos políticos hay en Venezuela?

-Algunos de quienes estaban en prisión han logrado salir a tenor de la ley penal que establece los juicios en libertad. Sin embargo, este sistema acusatorio (que sustituyó al inquisitorio) no ha sido respetado por los operadores de justicia, quienes han judicializado la actividad política. Unos salieron por medidas humanitarias pero tienen la espada de Democles sobre ellos (el juicio). Otros tienen medidas sustitutivas de libertad. Permanecen en prisión los poicías de Puente Llaguno y de manera injusta porque está siendo condenados dos veces.

-¿Podrías explicarlo?

-Se les condena por los hechos cometidos y luego se viola sus derechos humanos cuando no le son otorgados las medidas correspondientes. Pero también se castiga a su familia y se viola un principio de igualdad porque se las somete a grandes penurias teniendo en cuenta que es gente de escasos recursos económicos.

-¿Cómo se podría resolver todos esos casos?

-Hay tres vías. Una, el poder legislativo, con la Ley de Amistía Nacional y Reconciliación Política. Dos, las facultades que a través de la Constitución tiene el Poder Ejecutivo para conceder indultos y decretar sobreseimientos de las causas. Y luego la de los operadores de justicia. En ese sentido hemos sido sinceros con el Gobierno: “Si ustedes tienen temor el costo político que esto pueda originar, a través del legislativo o del ejecutivo, produzcan decisiones a través de los operadores de justicia. A la casi totalidad de los prisioneros les sale un beneficio.Las causas de muchos exiliados han prescrito y los delitos ya no existen.

-Se supone que si las gestiones ante el Papa resultan habrá un diálogo con intermediación de la Iglesia.

-La Iglesia ha jugado un papel en procesos similares y si a es la llave que puede abrir el diálogo, bienvenida. Si existe la disposición sana del Gobierno de sentarse a trabajar con la mano en el corazón, disposición de servirle al país y de fortalecer las bases democráticas de la sociedad, no habrá problema. Pero el Gobierno tiene la última palabra; Maduro está obligado a cumplir el mandato de Chávez, quien había fijado el 16 de diciembre para hacer un anuncio en este sentido

-En todo caso, la audiencia con el Papa, como esfuerzo supremo, parece ser la que dio mejores resultados

-Es indudable que la connotación universal del papado y la representación de Cristo en la tierra, no tiene parangón.

Roberto Giusti

Entrevista publicada en www.eluniversal.com