En Venezuela la crisis política nos ha alejado cada vez mas del debate sobre los problemas fundamentales que deberíamos afrontar unidos como país. La educación en nuestro País ha sido distorsionada e ideologizada por causa de una peligrosa obsesión con el pasado que hoy afecta a nuestros niños y jóvenes estudiantes. Gracias a esa obsesión, nuestra historia es vilmente manipulada y muchas acciones del pasado han servido para justificar lo que en el contexto de hoy es inexplicable o irresponsable, también para introducir ególatras del presente entre los nombres de patriotas del pasado.

Hasta hace pocos años Finlandia solía ser uno de los países mas pobres de Europa. Hoy en día, figura entre los primeros lugares del ranking de competitividad internacional del Foro Económico Mundial, es el país menos corrupto del mundo según Transparencia Internacional y ocupa el primer lugar en los resultados de los exámenes internacionales PISA, que evalúan los resultados en matemática, ciencias y lenguaje en jóvenes de 15 años. En adición, es el País con mayores investigadores científicos per cápita según el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Su Presidente Tarja Halonen al ser consultada sobre este viraje al progreso sentenció que había tres secretos para ese logro: Educación, educación y educación. 

Durante muchos años los finlandeses han invertido mucho más que el resto del   mundo en la creación de un sistema educativo gratuito e innovador, tutelado por maestros remunerados con más de $ 3300 y que gozan de un gran prestigio social. Sólo uno de cada 10 aspirantes logra entrar en universidades para estudiar la carrera de Educación.

Otro ejemplo es Singapur, el cual hoy es el país mas globalizado del mundo, una pequeña isla que cuando se independizó de Gran Bretaña tenía un producto interno bruto inferior a la mitad que Argentina, no tiene acceso al agua ni a ningún otro recurso natural y en la actualidad sus ingresos por exportaciones superan a los de Brasil. Qué hizo Singapur? Se conectó con el mundo y asumió el inglés como el lenguaje oficial para insertarse en el comercio mundial y abrió sus puertas a más de 100 universidades extranjeras.

La China comunista hoy enseña capitalismo y entre sus escuelas de negocios está una de las mejores del planeta. China se abrió al mundo y estimuló la inversión extranjera, invitó a cientos de universidades extranjeras a establecer sedes en su país y entendió que en la globalización están presentes herramientas para superar la pobreza.

Chile, hoy, ofrece 6500 becas al exterior.

Los anteriores ejemplos claramente reflejan como países que se encuentran en diversas circunstancias gobernados por corrientes distintas y ubicados en distintos continentes, han sido capaces de entender que la educación es el portal a un nuevo futuro, donde la economía del conocimiento liderará cualquier mercado y donde desde luego la innovación dejará oxidados a aquellos países cuya obsesión es con el pasado y no con el presente y futuro que exige internacionalizar la educación para hacer un mundo mucho mas conectado y globalizado a través de la ciencia, la investigación y las comunicaciones.

Venezuela tiene el reto de liberarse y de recuperarse. Pero los gerentes para el cambio tenemos la obligación de extraer del debate una vision pobre de la educación que enfoca el problema educativo como si se tratara sólo de construir más escuelas llenas de pupitres y no de la creación de un verdadero sistema educativo que prepare a nuestros maestros, niños y jóvenes para aprender y fortalecer aún más los conocimientos en un mundo cada vez más competitivo. Abogo por maestros éticos, bien remunerados y capacitados, por escuelas y universidades dignas y por niños con una educación de calidad, de primera, sin distingos y sin excusas, cuyos conocimientos científicos, históricos, matemáticos y tecnológicos traspasen nuestras fronteras. ¡Llegó la hora de la educación!

Diana D’ Agostino

Presidenta de Fundhainfa

Artículo publicado en el semanario Sexto Poder 9-2-13