En el discurso que dio Hugo Chávez, al saberse ganador de la elección presidencial del 7 de octubre, llamó a la reconciliación y al diálogo nacional.

Ante ello, algunos partidos que conforman la Mesa de la Unidad Democrática, en concreto, Acción Democrática y Copei, decidieron tomarle la palabra al presidente y buscar el diálogo con el gobierno y con todos los factores de la vida nacional.

La primera gran gestión al respecto, la realizó la fracción parlamentaria de la MUD, al proponer en la Asamblea Nacional un proyecto de Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional. Este proyecto de ley tiene muchas cosas relevantes: busca que se decrete una amnistía a todos los presos y perseguidos políticos, que no son pocos; prohíbe la utilización de listas fascistas, como la lista Tascón; y tiene como fin último la búsqueda de un encuentro de todos los venezolanos.

Además de ello, el diputado Edgar Zambrano, jefe de la fracción parlamentaria de Acción Democrática, se montó en realizar un trabajo político de envergadura, al viajar a cada uno de los países donde hay perseguidos políticos (Perú, España, Costa Rica, Panamá, Colombia, Estados Unidos) para conversar con ellos y preguntarles directamente cuáles son sus aspiraciones y solicitudes a los fines de una posible amnistía.

El mismo diputado Zambrano, mostrando una amplitud política pocas veces vista en estos últimos catorce años, pidió en la Asamblea Nacional una reunión con el gobierno nacional para buscar soluciones que lleven a la libertad de los presos políticos, logrando una reunión con el vicepresidente y la procuradora general, donde se conversó abiertamente sobre el punto.

Copei, en la misma onda, ha hecho un llamado al gobierno nacional para que se abra al diálogo con los factores de oposición y se lleven las cosas en paz y tranquilidad, sin las persecuciones a las que el gobierno nos tiene acostumbrados.

Así, los partidos históricos de Venezuela, se montan en la ola de la búsqueda del diálogo, evitando la confrontación de gratis. Acción Democrática y Copei han entendido que el oponerse al gobierno con la sola intención de oponerse, sin que esta se haga de manera constructiva y propositiva, no va a llevar a ninguna conclusión beneficiosa para nuestros intereses.

Y es que, con los “ni un paso atrás”, “se va, se va, se va, se va”, Plazas Altamiras, cacerolazos sin sentido, “viene el comunismo”, no lograremos nada. Estos partidos nos hacen entender que hay que hacer buena política, es decir, buscar diálogos, acuerdos, consensos, trabajo de base, ganar espacios. Si es necesario, torcer un poco el brazo frente al gobierno en algunos aspectos con la intención de lograr que el gobierno lo doble en otros.

A nadie le conviene la guerra, la confrontación. En todo caso, al gobierno le beneficia un poco más que a nosotros. Pero, a todo evento, la idea del diálogo es necesaria. Posiciones radicales, como oposición, nos hacen daño. Como diría el gran Fernando Savater “Sólo el nacionalismo extremo, la forma de colectivización mental más compatible con el individualismo moderno sigue bombardeando adrenalina a descerebrados capaces aún de matar o morir contentos”. Solo fascistas pueden criticar que se hable con el gobierno para que los presos políticos puedan obtener la ansiada libertad.

Alguien dijo por twitter que “con el gobierno no se puede hablar sin perder la dignidad”, criticando el diálogo de Edgar Zambrano con el vicepresidente para lograr llegar a un acuerdo para liberar a los presos políticos. Pues esta persona que escribió no se paseó por el hecho que estando en prisión por una causa justa, quizás lo relevante sea la posibilidad de ver la luz del día de manera libre.

No quiero decir con esto que debemos bajar la cabeza ante el gobierno y sus tropelías. Tenemos que seguir denunciando lo que haya que denunciar, que no es poco. Pero el diálogo se hace necesario para obtener algunos resultados. Al final del día, solo hay dos poderes en el mundo: el sable y el espíritu, y siempre el espíritu vence al sable, como dijo Napoleón Bonaparte.

 

Manuel Rojas Pérez

Miembro del Buró Nacional de Profesionales y Técnicos de AD