Por más que Maduro pretenda huir hacia adelante anunciando una supuesta guerra contra la corrupción, lo cierto es que no puede esconder la galopante olla de inmundicia sobre la que está montado. La corrupción que el actual gobierno de Maduro heredó del anterior de Chávez es de tal magnitud e importancia que no es posible negarla.

La semana pasada presenciamos un escándalo repulsivo: la red de corrupción en Ferrominera. Lo sucedido en CGV Ferrominera Orinoco pareciera apenas la punta del iceberg de como se ha venido manejando el chavismo antes y el madurismo ahora: mediante corrupción, latrocinios, desfalcos, amenazas, sobornos, extorsiones y demás hierbas.

Vale decir que ha sido gracias al inquebrantable espíritu combativo y profesional de los periodistas del Correo del Caroní, que han venido investigando, recopilando y publicando, a pesar de las amenazas, “uno de los mayores desfalcos en la historia industrial de Guayana a través del aparataje de un sistema fraudulento de comercialización de mineral de hierro”, como lo señala la periodista Clavel Rangel en su nota de prensa del 13 de julio.

Me permito citar a Clavel Rangel para que no olvidemos unas cifras realmente aterradoras: 2.500 millones eran las cuentas por cobrar de la estatal en el mercado nacional hasta el mes de marzo. Sidor es la empresa que acumula mayor deuda. 60% de la producción del 2012 se envió al mercado internacional. 27% superior fueron las pérdidas de Ferrominera en el 2012 en comparación con el período anterior, pese a que envió más de la mitad de su producción al mercado internacional.

Amén de esto, el mismo Correo del Caroní obtuvo información sobre pago de sobornos de importantes clientes y gerentes de la estatal para tapar el expediente de corrupción, como lo señalara Radwan Sabbagh a la DIM, ex presidente de Ferrominera y detenido por este caso.

No es, por supuesto, el único caso de corrupción de este gobierno de sinvergüenzas. Vale recordar como el no gratamente recordado Mario Silva, en su reporte al gobierno cubano hecho público por la MUD, daba cuenta del inmenso sistema de corrupción que desde hace catorce años manejan los boliburgueses, especialmente Diosdado Cabello, a quien Silva acusa de desfalcar el tesoro público a través de operaciones ilegales con dólares Cadivi.

Es tal la magnitud de la corrupción del psuvismo que es imposible recordar todos los casos. Trataré de rememorar algunos.

El maletín con 800 mil dólares que fueron retenidos en Argentina es un emblema de la corrupción chavista. Personeros ligados al gobierno actual como Carlos Kaufmann, Franklin Durán o Guido Antonini manejaban una red de corrupción tremenda. Kauffmann, declaró en un tribunal de Miami que él y su socio Durán pagaban sobornos y cobraron comisiones a funcionarios de alto rango y militares a cambio de negocios, obteniendo más de 100 millones de dólares en ganancias, con una reestructuración de bonos, y por ello habrían pagado 25 millones de dólares al ex ministro de Finanzas Tobías Nobrega.

No olvidemos a PDVAL. Más de 120.000 toneladas de alimentos descompuestos advirtieron en 2010 sobre una cadena de funcionarios que importaron comida con dólares preferenciales, para dejarla pagando flete en los puertos del país. Se perdieron 2.200 millones de dólares que hubieran servido para comprar más del doble de los productos lácteos que cada año se consumen en Venezuela.

El Central Azucarero Ezequiel Zamora de Barinas es otro caso. Cheques clonados, nóminas infladas y partidas desviadas. La Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional determinó un daño de 3,3 millardos de bolívares y señaló como responsables a oficiales militares y funcionarios.

Otros casos como el Fondo Chino, el Plan Bolívar 2000, Ciudad Lebrún, Francisco Illaramendi o Walid Mackel, los familiares de Cilia Flores en la Asamblea Nacional, entre muchos otros, hacen interminable la lista.

Hay que recordar siempre estos casos para entender que los gritos de Maduro contra la corrupción son hipócritas. Este gobierno sin la corrpución se cae, y eso lo sabe Nicolás.

Manuel Rojas Pérez

Responsable Nacional de Capacitación y Doctrina de AD