La desesperanza y desmotivación de los resultados electorales del pasado 7 de Octubre,  de lo cual a esta fecha debemos estar recuperados y reponernos de tal circunstancia y comprometernos a seguir en lucha. Lo importante es no cantar fraude, como lo trataron de hacer ciertos actores, que convocaron a los jóvenes –muchos de los cuales votaban por primera vez- a La Plaza Altamira con esta excusa.

 Hoy veo con mucha complacencia a un pueblo esperanzado, no un pueblo derrotado ni un pueblo pendejo. ¿Es que acaso quienes incursionamos en la política, no estamos claros a qué nos enfrentamos?; son muchas las variables: los aspectos del trabajo político del CNE., los movimientos de electores entre centros, las ventajas que dan para el registro a sectores que les interesa, la incorporación de Centros o Mesas Itinerantes; que los miembros de mesas en su mayoría estén parcializados con el gobierno producto del “sorteo”, que el Plan República y las milicias sean un Eslabón del árbitro y, por supuesto, del Gobierno; que en el CNE se hagan los locos ante el chapucero ventajismo oficial, que hagan pautas y normas de publicidad que favorecen descaradamente al gobierno. Ahora, del lado de acá, nos conseguimos con, infinidades  de “expertos” en materia electoral, tanto del gobierno como de la oposición, de partidos minoritarios y de empresas que dedican horas y días a revisar los códigos fuente, las configuraciones de las máquinas de votación, de la transmisión, de los conteos, de las líneas de respaldo, el tema de la privacidad, la encriptación, las auditorias y la novísima tarea del servicio electoral “verificación ciudadana”; a pesar de todas estas consideraciones decidimos participar y participamos.

NO PODEMOS CANTAR FRAUDE, sacamos menos votos que el candidato ganador, pero si debemos señalar el  VENTAJISMO BRUTAL, que ejerce el gobierno.  Aún así, saldremos al frente con la única arma que conocemos y tenemos: EL VOTO. Por supuesto, sabemos de las migraciones de electores que hizo el CNE, del ventajismo, del chantaje, compra de conciencias y la intimidación; experiencias que debemos asimilar para nuevamente enfrentar al régimen. Digo régimen, a sabiendas que se convertirá en el gran elector, después de los resultados pasados. Ahora, de ahí a ser nuevamente el porta-aviones dista mucho, pues convencido estoy de que aún GANANDO, PERDIÓ.

Las regiones se enfrentan a otra realidad, el ímpetu de su totalitarismo e imposiciones, el tema de la descentralización apartando la autoridad del gobierno local de sus habitantes y el despilfarro y corrupción de los aportes en manos del “soberano”. Es tan cierto, que no con asombro designa a la Ministra de la Secretaría de la Presidencia con autoridad para ejercer el control y eficiencia de las gestiones gubernamentales, ¿Será que nos tragaremos esa píldora?. Son muchas las regiones que sufren de la ingobernabilidad del régimen: les recortó sus presupuestos, les exige que sin agua, luz, sin empleo y con una inseguridad campamente, la revolución debe consolidarse; veré cuantas regiones del país se aventurarán a semejante riesgo y con candidatos navegados.  El gobierno perdió ganando. Si entendemos el propósito que tenemos de hoy en adelante, con criterio político, es definitivamente analizar en profundidad nuestros errores para que éstp nos permita un mejor desempeño en el venidero proceso.

Gretzky González

Miembro de Fundaleoni