Ser ignorantes en este régimen es una virtud que quieren transformar en discurso y orden imperial. Maduro despotrica de AD queriendo falsear nuestras raíces doctrinarias como lo hace con la historia nacional. Que trate de justificar a Pérez Jiménez no es un exabrupto hasta el Comandante “eterno” pero finado al final de cuentas, quiso invitar al dictador para su toma de posesión, para esta seudo revolución, hablar de Hussein, de Gadafi, de Pérez Jiménez, Fidel Castro o cualquier otro dictador es una credencial para la posteridad histórica. El Libertador Simón Bolívar si viviera, a latigazos los estaría sacando de Miraflores.

Lo que sí quiero referirme es al partido del pueblo AD como Rómulo concibió que fuera, el pueblo organizado en partido. Abramos las páginas de la historia aunque con prisa cinematográfica.

Lo cierto es que nadie imaginaria la independencia nuestra sin aquella doctrina liberal que fue el instrumento ideológico de clases sociales ansiosas de ensayar pasos autóctonos. El Sr Maduro debe leer la Constitución de Cúcuta de 1821 para que comprenda lo que digo aquí.

En “Problemas Venezolanos”, Rómulo Betancourt fija su pensamiento político: “Estoy  y estaré siempre  en las trincheras del pueblo. Lucho y lucharé siempre en las filas porveniristas de la izquierda. Empero propugnando para Venezuela la solución de sus problemas nacionales impuesta por la estructura del país y por el clima histórico que vive. Estas soluciones son tan diferentes de las mediocres panaceas del liberalismo, inoperantes e históricamente agotadas, como de las formulas soviéticas”.

Nunca Rómulo Betancourt ni sus líderes asesinados en la dictadura  de Pérez
Jiménez sufrieron de daltonismo ni ideológico ni político para fijar la estructura de la organización política que podría realizar la transformación venezolana, una organización partidista de vanguardia en la cual se conjugaran y complementaran la vocación revolucionaria y el rigorismo realista, alrededor de un programa concreto e insuflándole mística creadora a todas las clases populares, decía Rómulo en el libro mencionado: “Un partido liberal o un partido Comunista, no podrán cumplir en Venezuela ese rol histórico, solo asumible por una organización de plataforma doctrinaria y de estructura democrática y antiimperialista”.

Lenin, Stalin, Hitler, Mussolini, Pérez Jiménez condenaron como ahora la condenan, Fidel Castro y el intelectual tropical de Maduro, sin apelación a la democracia, porque desdeñan la trascendencia humana que inviste el  juego de opiniones, el respeto a los derechos humanos, la pluralidad y el policlasismo, el derecho a disentir, ya que los consideran perjuicios pequeños-burgueses, indignos de convivir con el Socialismo del Siglo XXI, antes Marxismo-leninismo, Nacional-Socialismo o Socialismo-Nacional.

Acción Democrática y ayer como PDN ha estado siempre ligada al respeto de la dignidad humana y a la independencia nacional como partido nacionalista-revolucionario de izquierda democrática.

En próximas entregas seguiremos ahondando sobre este debate.

@williamsdavila