La capital de la república posee un alto volumen de tráfico vehicular, aquella Caracas bucólica de techos rojos, como se decía antaño dejó de existir hace mucho tiempo. La muerte del dictador Juan Vicente Gómez en 1935 generó muchos cambios, entre ellos la política de desarrollo. Desde ese momento los gobiernos desarrollaron una gestión más social orientada a combatir los graves problemas que aquejaban en esos tiempos. Sin embargo, es importante hacer una diferenciación entre las distintas propuestas de desarrollo pues hasta el advenimiento de la democracia civil en 1958 las soluciones aplicadas fueron principalmente en Caracas y sus alrededores, mucho menos en las capitales de estado y casi nada en los pueblos y zonas rurales con el resultado de una fuerte emigración hacia la Zona Metropolitana.

El número de automóviles creció en forma exponencial y se empezaron a crear soluciones viales (calles, avenidas, autopistas urbanas) para ayudar a dar movilidad a esa enorme masa de vehículos. La primera propuesta de crear un ferrocarril metropolitano o “metro”, como es conocido popularmente, se hizo en el Trienio Adeco, específicamente en 1947, pero no se materializó debido a la escasa producción de electricidad en ese entonces. Derrocado Gallegos por el militarismo pérfido vendría con el tiempo la penúltima dictadura del país, presidida por Marcos Pérez Jiménez. Muchos partidarios de aquel déspota expresan que el actual sistema Metro de Caracas se planificó en aquel régimen, algo completamente falso. Quizá la confusión en este caso estriba en que la dictadura elaboró un proyecto denominado “Aerobús” que constaba de un metro elevado, lo que se conoce en otras partes del mundo como monorriel o monocarril, es decir, un tren metropolitano cuyas vías están varios metros por encima de la superficie.

De aquel “Aerobús” se hicieron los bocetos de una línea propuesta entre El Silencio y Bello Monte. Este hecho ha alimentado el mito del supuesto desarrollismo de la dictadura de MPJ. Lo cierto, lo verdaderamente cierto, es que al caer el gobierno militar no había ni metro ni proyecto del mismo. La llegada de la democracia permitió un estudio más serio del problema del tráfico caraqueño, que además empeoraba con los años.

Las soluciones viales gestionadas a partir de 1958 ayudaron, pero no lograron resolver el grave problema automovilístico de la ciudad. En 1966 el gobierno del presidente Raúl Leoni nombra al ingeniero José González Lander director de la Oficina Ministerial de Transporte, creada en 1964. Este ciudadano es el principal responsable del actual sistema y se mantuvo como gerente principal del metro hasta 1997.

La planificación inicial del metro se hizo a partir de 1968, finales de la gestión de Leoni y se continuó con la primera administración del presidente Rafael Caldera. Este mandatario comenzó los trabajos en la estación Agua Salud en diciembre de 1973, pero la llegada del nuevo gobierno de Carlos Andrés Pérez en 1974 tuvo como consecuencia la suspensión temporal de los trabajos por considerar que se debía equipar primero el interior del país para no continuar ahondando la brecha de desarrollo entre la capital y el resto de Venezuela, una política inteligente y responsable.

Avanzado ese propósito, la misma gestión de Carlos Andrés Pérez inicia en 1976 los trabajos de la Línea 1 (Propatria-Palo Verde) y el 8 de agosto de 1977 creó la C. A. Metro de Caracas con el fin de gerenciar el sistema. Lo demás es historia reciente.

En 1979 la administración del presidente Luis Herrera Campins comienza los trabajos en la Línea 2 (Zoológico-Las Adjuntas-El Silencio) y continúa la Línea 1 la cual pone en servicio el 2 de enero de 1983 en su tramo Propatria-La Hoyada y el 27 de marzo de ese mismo año se extiende el servicio hasta Chacaíto.

El presidente Jaime Lusinchi es quien más expandió el sistema pues el 4 de octubre de 1987 inaugura la Línea 2 en su tramo Zoológico-Las Adjuntas-La Paz. Ese mismo día se inició el servicio Metrobús como alimentador del sistema. El 23 de abril de 1988 se entendió la Línea 1 hasta Los Dos Caminos y el 6 de noviembre de ese mismo año se concluyó la Línea 2 hasta El Silencio.

Al presidente Carlos Andrés Pérez en su segundo gobierno correspondió concluir, el 19 de noviembre de 1989, la Línea 1 hasta Palo Verde, la misma que él había iniciado y en 1990 comienza los trabajos de la Línea 3 (Plaza Venezuela-La Rinconada) cuyo tramo hasta El Valle puso en servicio el presidente Rafael Caldera el 18 de diciembre de 1994.

En total, 39 estaciones de las 47 que actualmente tiene el sistema. El régimen actual apenas ha inaugurado 8 estaciones en 15 años: culminó la Línea 3 hasta La Rinconada y la Línea 4 en el tramo Capuchinos-Zona Rental, dicho sea de paso, con la planificación que dejó la democracia y con la terrible pérdida del buen servicio que tuvo en sus primeros años. Actualmente no es como decía su viejo lema: “La gran solución para Caracas”, pero nuestro deber será rescatarlo cuando esta pesadilla termine: Caracas lo amerita.

Mario Buffone

Secretario de Cultura de AD Aragua