Esperábamos la liberación de Iván Simonovis antes del 24 de diciembre para que su familia tuviera la bendición de tenerlo en casa y pudiera iniciar una digna recuperación. No fue así, el gobierno, en demostración de una enorme indolencia, no le otorgó una medida humanitaria.

Este régimen se hace llamar humanista, pero mantiene presos y exiliados por razones políticas. Es una gran hipocresía. Hago un llamado al Presidente Maduro, al tenor de la exigencia nacional e internacional: Libere a Simonovis, en sus manos está su vida y la tranquilidad de su familia. Revise los demás casos de presos políticos y permita el retorno a los exiliados que también atraviesan calamidades fuera de su patria y separados de sus familias. Usted tiene la lista.

La promoción de los derechos humanos es un deber de las democracias que las legítima en la medida en que las mismas garanticen y respeten los derechos fundamentales.

La historia de la humanidad está llena de la sangre de los combatientes de la libertad que en aras de los derechos humanos han logrado conquistas que se revelan en la declaración universal de los derechos humanos y en los Pactos Internacionales de los derechos civiles, políticos, sociales, culturales y de la paz correspondientes.

Desde que comenzamos el ejercicio parlamentario siempre hemos defendido los derechos humanos. Varias intervenciones lo prueban.
Una de las razones por las que me opongo ideológicamente a este regimen que no considero Socialista Democrático es que hace caso omiso de la persona humana y de la Ley. Quieren imponer una normativizacion de la sociedad sin tomar en consideración que el Socialismo Democrático es de principio a fin una cuestión de derecho. Maduro no piensa en el mañana ya que simplemente quiere convertir al pueblo en indigente y ningún problema se puede resolver convirtiendo al pueblo en indigente.

El gobierno se toma la justicia por su mano, no tienen sus integrantes, partiendo por Maduro, la más mínima sensibilidad humana; no es lo mismo liberar a Simonovis el 24 o el 31 de diciembre como a los presos políticos y permitir el regreso de los exiliados en este mes que hacerlo por pragmatismo y calculo político después, el simbolismo ya no es igual.

Es una cuestión de principios y de valores y en este gobierno ni hay principios ni hay ideas, solo el frío calculo del ajedrecista. Y yo creo en el poder transformador de la política y en el valor del compromiso, lo que esta ausente en el gobierno de Maduro.
Yo le pido a Dios muchas bendiciones para Venezuela en el 2014.

¡Combatir hasta triunfar!  Williams Dávila