Cuando se analiza el período de la Democracia Civil en Venezuela (1958-1998) es imperativo agregar que existió un precedente breve en nuestra historia conocido como el Trienio Adeco, ya que fue un período de tres años en los cuales los dirigentes de Acción Democrática, encabezados primero por Rómulo Betancourt y posteriormente por Rómulo Gallegos, condujeron por primera vez el país.

Esa fase de nuestra historia comenzó con el derrocamiento del presidente Isaías Medina Angarita el 18 de octubre de 1945  y la llegada al poder de la Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Rómulo Betancourt, a quien los militares que derrocaron a Medina le pidieron que ocupara la primera magistratura y culminó con el derrocamiento de Rómulo Gallegos el 24 de noviembre de 1948, dando origen a la dictadura que presidieron sucesivamente Delgado Chalbaud, Suárez Flamerich y Pérez Jiménez.

El trienio ha recibido múltiples visiones debido a los rápidos cambios que tuvieron lugar. Lo primero que habría que citar es la revolucionaria obra política que permitió materializar el voto universal, ya que por primera vez en la historia de nuestro país votaron y fueron electas a cargos de representación popular las mujeres venezolanas. Hay que aclarar que los críticos del trienio argumentan que en la reforma constitucional de 1945, auspiciada por el gobierno de Medina, ya se había establecido el sufragio femenino. Sin embargo, habría que hacer dos consideraciones, que el voto otorgado en la reforma medinista sólo era para las elecciones municipales y que quien la puso en práctica a todos los niveles fue el trienio.

También se concedió el voto a los analfabetos, el cual afectaba a más de la mitad de la población sin distinción de sexo y se bajó la edad para votar de 21 a 18 años. El voto de todos los venezolanos eligió la constituyente de 1946, presidida por Andrés Eloy Blanco, el más brillante poeta de este país, la cual aprobó la constitución de 1947 que contenía, entre otras cosas, el voto directo para la escogencia del presidente de la república y del Congreso Nacional.

Es conveniente expresar cómo fue elegido Medina y el congreso que lo acompañó. Los venezolanos antes del trienio se regían por la constitución lopecista de 1936 que impuso el sufragio restringido (sólo votaban los varones alfabetizados) para los concejos municipales y las asambleas legislativas (actuales consejos legislativos). Todos los concejos municipales del país se reunían para elegir a los miembros de la Cámara de Diputados y las 20 asambleas legislativas (sólo había 20 estados) en conjunto escogían al Senado, es decir, las dos cámaras del Congreso Nacional. Posteriormente, el Congreso Nacional elegía al presidente de la república; en esas condiciones era imposible derrotar al gobierno por la vía electoral. Con la constitución de 1947 fue electo el primer venezolano por voto universal y directo: Rómulo Gallegos, el más grande novelista de nuestra patria.

Otro punto importantísimo fue la gigantesca labor de planificación que efectuó el trienio. Algunos de los muchos planes que se hicieron fueron: El Plan Nacional de Hospitales (1946) en el cual se previeron los establecimientos sanitarios que fueron inaugurados, mas no planificados ni comenzados, durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. El Plan Nacional de Vialidad (1947) que diseñó entre otras vías las autopistas Caracas-La Guaira, Regional del Centro, Valencia-Puerto Cabello y del Este, atribuidas al mismo dictador. Hay que puntualizar que la Caracas-La Guaira y la del Este se comenzaron en el trienio. Otro importante fue el Plan Nacional de Irrigación (1948) que esbozó numerosos embalses para el suministro de electricidad, agua y regadío.

El nacionalismo del trienio es indudable pues se impuso la política de no otorgar más concesiones petroleras y la aprobación de la ley conocida popularmente como “Fifty-Fifty”, que aumentó de 16,67% a 50% el impuesto para las transnacionales petroleras que aun controlaban esa estratégica industria.

En cuanto a la obra material podemos establecer que en educación se crearon 335 planteles y se reaperturó La Universidad del Zulia, cerrada en el gobierno de Castro. En salud se inauguraron varios hospitales, entre ellos los de Barinitas, Dabajuro, Sabana de Mendoza y los antituberculosos de Barquisimeto, Maracaibo y Cumaná. Se puso en servicio el embalse El Corozo, se construyeron los de Guataparo, La Asunción, Agua Fría y La Mariposa y se dejaron en ejecución, terminándose posteriormente, San Juan y Taiguaiguay.
Se construyeron 4826 viviendas de interés social en esos 3 años. Es indispensable tomar en cuenta que desde Gómez hasta Medina y en el lapso de los 18 años anteriores al trienio se construyeron sólo 1931 viviendas.

Quienes no reconocen el gran avance político, social, económico y material del Trienio Adeco pertenecen a la élite desplazada del poder o a los eternos resentidos que sólo creen que las cosas son buenas cuando las hacen ellos, pero es indiscutible el progreso para las mayorías, antes excluidas.

Mario Buffone

Secretario de Cultura de AD Aragua