Acción Democrática, al cumplir el 13 de septiembre próximo sus 72 años, está demostrando que va a dejar de ser una organización electorera, pues a pesar de los compromisos de esa naturaleza que estamos asumiendo; paralelamente, se está debatiendo internamente una nueva tesis política, la que aspiramos concluir muy pronto, para presentarla a la consideración de todos los venezolanos.

En el seno de AD se está proponiendo una nueva definición del partido como una organización política que defiende la democracia de partidos, único sistema capaz de limitar el ejercicio del poder de élites políticas o militares, impidiendo la confiscación del poder por las mismas, así como la de garantizar la existencia de un estado de bienestar capaz de auxiliar y mejorar la calidad de vida de todos los venezolanos. La dirigencia de AD está convencida de que militan en un partido socialista democrático, integrado por trabajadores, manuales e intelectuales, formales e informales de la ciudad y del campo, por estudiantes y empresarios progresistas, que luchan armónicamente para transformar la sociedad con igualdad de oportunidades, para que cada ciudadano pueda vivir una vida plena desarrollando su personalidad y sus capacidades, y en el que los derechos humanos estén amparados en el marco del Estado de derecho de una sociedad democrática.

AD deberá impulsar y desarrollar una política justa que permita, a todos los ciudadanos, acceder a las mismas oportunidades para que el esfuerzo y la capacidad sean los únicos límites que se impongan a sí mismos, no reduciendo la diversidad social y política del país a una uniformidad ideológica, sino a través de la igualdad con justicia social. En consecuencia, es un partido político comprometido con las instituciones que garantizan el equilibrio de poderes y como tal, factor clave no sólo del desarrollo y la modernización del país, sino de la integración del colectivo en aras de una meta común de bienestar, paz y prosperidad. Además, es un movimiento político que lucha por la libertad, la justicia social, la igualdad y la solidaridad en nuestro país y en el mundo. Nuestra meta es un país en paz, en el que puedan realizarse estos valores fundamentales, pues entendemos la democracia como gobierno de las mayorías, con pleno respeto de las minorías, de las libertades y de los derechos individuales, sin exclusiones, sin segregaciones, sin marginamientos, sin discriminar a nadie por su condición económica, social, religiosa, cultural, política, étnica o de sexo, pero asumiendo que el Estado deberá poner énfasis en la asistencia a esa inmenso sector que constituyen los emprendedores de clase media emergente, que estudian, trabajan, pero que están al margen de la economía formal.

Para el partido del pueblo, la democracia moderna debe ser el sistema social y político que integra las necesidades e intereses de todos los sectores, en un marco de relaciones cívicas pluralistas y de procedimientos de expresión de la voluntad colectiva, a tono con los valores humanos y el rigor ético. Que, por lo demás, promueva y garantice la participación efectiva y el desarrollo de todos los actores corresponsables en la definición, sustentación y defensa de las reglas de juego del sistema democrático y de la gobernabilidad.

Debemos constituir una alternativa de poder con una agenda de progreso y justicia social, con gente preparada para reconstruir la patria, cualquiera que sea su pensamiento, sin sectarismo y con la mirada puesta en los ejemplos de sociedades exitosas. No es para pasarle factura a nadie en el futuro, pero si cumplimos con nuestro deber las generaciones por venir sabrán reconocerlo y ello bastará para darnos por satisfechos. Estamos trabajando y debatiendo para legar a la juventud un partido político serio, doctrinario y comprometido con los sectores más preteridos del pueblo, sin compromisos con los sectores que lo han sojuzgado en función de sus egoístas intereses. ¡We will come back!

Antonio Ecarri Bolívar

Vice-Presidente de AD