Henry Lisandro Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, acompañado por el vicepresidente del partido, Edgar Zambrano, participó en el tradicional Desayuno Foro del diario EL IMPULSO, durante el cual compartió varios aspectos de su vida personal, así como su percepción, como político de carrera, del actual ambiente electoral que se vive en el país.

El dirigente adeco y abogado conversó con el director del diario EL IMPULSO, Juan Manuel Carmona; su jefe de Redacción, José Ángel Ocanto, y la jefa de Información, Violeta Villar.

El diálogo fue franco y demostró el lado más controversial del dirigente adeco.

– ¿Dónde comenzó su vida?

-Nací en el estado Carabobo, en la clínica donde trabajaba mi padre como médico en Valencia, donde viví hasta que la vida me llevó a Caracas. Mi padre era otorrinolaringólogo, y mi madre era caraqueña. Mis cuatro abuelos eran libaneses. Mi padre había nacido en Camaguán, y hasta mis 12 años moramos en San Fernando, pero luego mis padres, buscando escuela para sus hijos, se trasladaron a Valencia. Sin embargo, él se graduó de médico en Caracas, donde conoció a mi madre, también hija de árabes.

Mis abuelos eran cristianos maronitas. Mi abuela materna crío a siete hembras y tres varones. A todas las mujeres les escogió maridos ricos. La menor le dijo que no deseaba casarse con el hombre que habían elegido para ella y su madre le dijo: ‘Primero casa y después enamora’. Era sabia. Todas sus hijas murieron viudas y ricas. Todas fueron felices. Yo soy el hijo mayor de mis padres y el único varón. Tengo una hermana siete años menor.

“Además, he contraído matrimonio en tres ocasiones, y con mi actual esposa, Diana, a quien desposé en Caracas, tuve a mis tres hijos varones, el primero de ellos cuando ya contaba con 44 años”.

– Háblenos sobre sus años como estudiante.

-Remontándome a esa época, recuerdo que fui alumno del colegio La Salle en Valencia, pero en el periodo de Marcos Pérez Jiménez, a los hijos de los adecos los pasaron a un plantel laico, llamado el Instituto Nueva Valencia, que regentaban profesores adecos, pero ellos no podían trabajar para el Ministerio de Educación. Llegó a ser muy buen colegio. Sin embargo, le pedí a mi padre que me cambiara a un liceo público,  ya que en aquel entonces daba prestancia graduarse de un plantel público, pues la educación que se impartía allí era de muy alta calidad. Así me convertí en el primer presidente del centro de estudiantes del liceo Martín Sanabria.

-¿Tiene alguna anécdota de aquella época?

-Cuando me nombraron presidente del centro, acababa de asumir la presidencia de Venezuela Wolfang Larrazábal, en 1958. Yo tenía 15 años y tomé un bus a Caracas. Me paré en la puerta de Miraflores, y cuando llegó el carro presidencial con Larrazábal, toqué la ventana del vehículo y éste se detuvo. Le dije: ‘Almirante, quiero hablar con usted’. Su respuesta fue ‘¿Quién eres tú?’, y le contesté que era un estudiante del interior y me invitó a pasar. Luego le expliqué que mi liceo se estaba cayendo a pedazos, porque estaba en una casa vieja, y le solicité que decretara la construcción de una nueva sede para el plantel. Larrazábal llamó inmediatamente a Edgar Sanabria, quien era entonces ministro de Educación, y le pidió que lo hiciera. Al día siguiente, el decreto salió en Gaceta Oficial. Ese fue mi primer logro como presidente del centro de estudiantes, aunque la construcción no se concretó sino 20 años después. Con el correr del tiempo, como jefe de la fracción de AD, entre mis senadores se encontraba el propio Larrazábal, pero él no se acordaba que yo era aquel joven, y cuando se lo conté, se puso a llorar. Wolfang era un hombre muy noble; de una gran condición humana. Tuvimos suerte de que fuera presidente.

– ¿De dónde surgió su interés en la política?

-Mi padre era un médico muy prestigioso y adeco. Era amigo personal de Rómulo Betancourt, y desde nuestra casa se ayudaba mucho a los miembros de la resistencia. Recuerdo que un día al consultorio de mi papá, en la Clínica Carabobo, llegó otro adeco muy eminente y gran luchador de la resistencia, llamado José ‘El Chino’ Mendoza Ovalles. Yo tendría once años, cuando le pregunté a Mendoza qué debía hacer para inscribirme en AD, a lo cual ‘El Chino’ respondió: ‘Tú no necesitas inscribirte en el partido, porque ya eras adeco antes de nacer’.

Campaña excelente

El tema electoral resulta ineludible así como sus reflexiones: “El resultado de los comicios del 7 de octubre se debió a una mezcla de hechos. Pero la competencia entre Henrique Capriles y Chávez no es la misma que entre Capriles y Maduro. Además, los errores que cometimos entonces, ya fueron corregidos. El discurso actual de Capriles no se parece en nada al de la campaña del 7-O. También tenemos la tarjeta única, el comando único y un compromiso con la no reelección. Pienso que Capriles está haciendo una campaña excelente”.

Hay que establecer responsabilidades históricas

Al se consultado sobre el ensañamiento que mantiene el actual gobierno con el pasado democrático venezolano, Ramos expresó: “Chávez fue el depositario y beneficiario, aunque no el autor, de un discurso antipolítico. Pero este es un país donde se le prestó mucha atención a ese discurso, porque  es una nación atrasada políticamente. Quienes realmente emprendieron el discurso antipolítico fueron, paradójicamente, los grande beneficiaros de los 40 años de democracia, algunos de ellos empresarios y dueños de medios de comunicación. Es necesario establecer las responsabilidades históricas. Los actores que más trabajaron para terminar con el sistema de partidos, del que se habían servido bastante, terminaron siendo las primeras víctimas de Chávez. Ningún país civilizado, ni ninguna democracia estable en el mundo, puede funcionar sin partidos políticos. Si se prescinde de ellos, se acaba con el parachoque del sistema”.

Chávez creyó en proyecto hegemónico perfecto

Sobre la posibilidad de que el difunto presidente Chávez haya sido engañado, Ramos dijo: “No puede ser posible que un hombre que conocía incluso los lugares donde los opositores íbamos a comer, no supiera lo que pasaba con el petróleo, la economía y la delincuencia. El problema es que él matizaba y se intoxicaba con sus propios números. Tenía que haber estado completamente desconectado de la realidad para desconocer lo que ocurría, por ejemplo, en materia de seguridad. Él tenía que saber lo que pasaba, porque no le dejaba nada a los demás. Aquí no se movía un alfiler, sin que pasara por la voluntad de Chávez, y fue incapaz de rectificar, porque estaba aferrado a un proyecto hegemónico, el cual creyó perfecto, y algo pasaba en la práctica para que su proyecto no diera resultado, fue entonces cuando Chávez comenzó a buscar enemigos. El enemigo exterior, la mal llamada Cuarta República, y el enemigo interior, la burguesía y los pitiyanquis”.

Nuevo discurso del candidato de la Unidad

“Henrique Capriles me invitó a una reunión privada, un par de días antes de ser nombrado candidato, y me ofreció la jefatura de campaña, tras lo cual le dije que ningún jefe de partido podía asumir ese cargo, pues podía causar conflicto entre toldas. Así, le aconsejé incluirlos a todos, y le sugerí que considerara a Henri Falcón y a Ramón Guillermo Aveledo. Capriles comenzó esta vez ofreciéndole disculpas a los partidos y ahora su discurso es más  directo, mientras que Maduro hace la única campaña de la cual es capaz: ser la viuda inconsolable de Chávez”.

Desde adentro, y también de manera pública, no ha dejado de dar consejos a la oposición, de cara a consolidar un triunfo en la próxima presidencial.

Optimismo no le falta y considera que el escenario actual es mucho mejor.

Siempre adeco

“Yo siempre he tenido una militancia. Al cambiar de partido y saltar la talanquera, la gente termina faltándole el respeto a quienes lo hacen”.

Compara el apego al partido con la religión y la tendencia deportiva: “No puedes cambiarte”.

En el caso de AD, “a pesar de todos los malos entendidos y diferencias que se han producido a lo largo de los años”, las vivencias pesan y lo convencen de su propia verdad: hasta el final de sus días estará orgulloso de su pasado y su herencia adeca.

#TwitterForo

El  secretario nacional de Acción Democrática contestó a las preguntas que a través de nuestra cuenta twitter @elimpulsocom enviaron los usuarios. Estas fueron las respuestas del experimentado político:

@lulariel1 ¿Qué aportará AD a la eventual victoria de Capriles el próximo 14 de abril?

R: Siempre aportamos testigos, gente que actúa alrededor de las mesas, operación galope, gente en el grupo y dinamismo. Aportamos en todas partes.

@33invertido ¿Qué opinión le merece la actitud de Tibisay Lucena, frente al CNE?

R: ¿Qué más puede uno sino anhelar que el árbitro electoral sea electoral… y aquí me voy a referir a un episodio lamentable, cuando el árbitro no condenó como debía, las declaraciones del ministro de la Defensa, quien no es cualquier funcionario, porque él comanda las fuerzas armadas de este país y sus palabras representan una violación clara a la Constitución.

@Karla_pp ¿Cómo ve el amanecer de Venezuela el 15 de abril?

R: Espero que amanezcamos con Capriles como presidente y lo veo como presidente, pero les digo,  creo que es más fácil ganar que gobernar.

Entrevista publicada en www.elimpulso.com