Después de leer mi anterior artículo: Este Gobierno sabe a Coppelia, un buen amigo izquierdista de los serios – aquellos que se oponen a la desnacionalización de la industria del hierro y del petróleo que lleva a cabo este gobierno por incapaz y corrupto – me hizo llegar el libro de Damián Prat, otro hombre de izquierda serio y honesto, que tituló Guayana: El Milagro al Revés. Al enviarme el libro, ese buen amigo, me manifestó que lo hacía porque lo hecho por este gobierno en Guayana se parece mucho al símil de la fábrica de Helados, a que nos referimos en nuestra anterior entrega, la que se inauguró sin tener materia prima para la elaboración de sus productos.

He leído el libro de Damián Prat de un solo tirón y he quedado con el amargo sabor de conocer, a profundidad, el desastre que este gobierno ha hecho en el polo de desarrollo alternativo que la democracia construyó con tanto esfuerzo. Todo venezolano con sentido patriótico debe leer este testimonio que deja constancia de ese monstruo de ruina y desolación en que este gobierno ha convertido a la otrora pujante Guayana, tal como nos lo denuncia Damián: ¡un milagro al revés!

Voy a transcribir, con la venia de Damián, algunas de las preguntas que él le formula a todo quien lee su libro: “¿Sabe el lector que el 34% de la menguada producción de aluminio, está ahora comprometida, sin recibir pago, a una poderosa y cuestionada transnacional capitalista europea, la Glencore, a cambio de un dinero que nuestras empresas nunca vieron? ¿Conoce el lector que por tercer año consecutivo estamos importando cientos de miles de toneladas de bauxita aunque tenemos enormes reservas y Bauxilum producía hasta hace cinco años casi seis millones de toneladas anuales que bastaban y sobraban para el consumo nacional? ¿Está enterado de que Alcasa, que antes producía 200.000 toneladas anuales de aluminio – que le alcanzaban para cubrir la demanda de la industria nacional transformadora y además exportaba- ahora no llega al 30% y por ello importó, entre 2010 y 2011, 115.000 toneladas de aluminio y aprobó comprar a transnacionales de EEUU y Canadá otras 60.000 toneladas más en 2012?

¿Sabe el lector que para las necesidades de producción del aluminio en Guayana se importan más de 300.000 toneladas anuales de coque petrolero mejorado, mientras en el norte de Anzoátegui se acumulan montañas de un coque contaminante, como subproducto de los “mejoradores” del petróleo pesado de la Faja, y que un viejo proyecto de Carbonorca, relativo a la construcción de una planta de calcinación de coque, que el gobierno no ha querido desarrollar por tan sólo 400 millones de dólares, nos habría permitido procesar todo el coque mejorado y, por si fuera poco, exportar con alto valor agregado?

¿Se ha enterado el lector que en Guayana teníamos dos plantas industriales fabricantes de los ladrillos y piezas refractarias indispensables para la operatividad de los grandes hornos industriales pero que, tras ser estatizada y cerrada una de ellas, y ahogada por falta de dólares de Cadivi la otra, ya no producimos nada y todos los refractarios se importan desde transnacionales de Brasil Y México?

¿Sabe acaso que entre 2010 y 2011 Sidor produjo 11 millones y medio de cabillas menos de lo que era usual hasta 2007 y que para las obras de la presa de Tocoma se traído cabillas importadas de Ternium, México, la misma empresa a la que se le expropió y compró la mayoría accionaria de Sidor?

¿Habrán escuchado o leído que una transnacional de China, Wisco, anunció, mediante un gran despliegue comunicacional, la firma de un contrato con el gobierno de Venezuela para comprar hasta 40 millones de toneladas de mineral de hierro imponiendo lo que ellos llaman “el precio China”, es decir, 20 dólares por debajo del precio internacional por cada tonelada? ¿Están enterados que en Ferrominera, por primera vez en su historia, dos contratistas privadas son las que ejecutan el 70% de la producción debido al grave deterioro de los equipos pesados de la mina estatal?

¿Saben que privatizaron las compras internacionales de piezas y repuestos de la misma Ferrominera con una transnacional China, aunque esa labor siempre la ha realizado CVG internacional? ¿Conocen que se privatizó el dragado del canal del Orinoco con otra transnacional de China? ¿Saben que hasta 2007, el 60% del mineral de hierro que se extraía en los alrededores del cerro Bolívar se transformaba dentro de Venezuela en pellas, briquetas, acero y productos finales, mientras que ahora, aunque se produce mucho menos, lo que se procesa en el país no llega al 30%? ¿Pueden alguien creer que se pueda alardear de “segunda independencia” y de “revolución soberana” ante hechos de esta naturaleza?”.

Estas son algunas de las muchas preguntas que nos formula el acucioso periodista Damián Prat, como “abreboca” de una inmensa cantidad de denuncias que ha procesado, por años, en sus publicaciones periódicas del Correo del Caroní y en el diario Tal Cual, que ahora ha compilado en este magnífico libro que recomiendo.

Es que, definitivamente, también en Guayana, este gobierno incapaz y destructor… ¡sabe a Coppelia!

Antonio Ecarri Bolívar

Vice-Presidente de AD