El diputado Bernardo Guerra (AD-Vargas), integrante de la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, formuló un llamado de atención este viernes sobre la suspensión de las reuniones que estaban previstas en el parlamento con representantes de diversos sectores privados de la salud, luego de que solamente se cumpliera con un encuentro esta semana de la agenda que contemplaba otros tres.

El diputado de la alternativa democrática, quien propuso la instalación de este diálogo a raíz de la resolución 294 que supone la regulación de precios en los centros de salud privados, explicó que no se presentó justificación alguna dentro de la comisión especial designada en la AN para la suspensión de los encuentros, con lo que exhorta al partido de gobierno a retomar las conversaciones por lo delicado del tema. “La única excusa posible de las tres cancelaciones de esta semana es la de la sesión ordinaria del pasado jueves, y sin embargo no se hizo ninguna comunicación oficial al respecto”, dijo.

El diputado por el estado Vargas señaló la importancia de conversar para poder sentar las bases de una relación que impida especulación y sobreprecios que pudieran registrarse en el sector privado, pero que a su vez garantice la existencia de estos servicios, los cuales según dijo atienden a un mayor porcentaje de la población que los centros de salud públicos. “Debemos evitar que se acabe con las clínicas, que se les asfixie, porque es absolutamente imposible actualmente que se ofrezca esa atención en los hospitales, en muchos de los cuales no solamente hay un déficit de camas, sino que además hay serios problemas con sus insumos”, refirió.

Recordó el parlamentario que existen precedentes negativos en esta práctica de congelar conversaciones, por lo que instó a los diputados afectos al gobierno nacional a retomar el diálogo. “Hemos visto en muchos temas cómo el oficialismo cuando desea bajar las aguas en algún tema convoca mesas de trabajo que luego va dejando enfriar para imponer su decisión, estrategia que esperamos no se consume con el caso de la salud de los venezolanos, tema en el cual no hay cabida a aplazamientos”.

Insistió en que no se puede abordar el sistema de salud venezolano como uno que esté dividido en dos partes que no se relacionan entre sí, visto que a las clínicas también asisten empleados públicos que disfrutan de pólizas de seguro, las cuales son imperativas en una realidad en la cual el ofrecimiento de asistencia por parte del estado no es suficiente para sus habitantes.

Para Bernardo Guerra es primordial sincerar los cálculos  de los cobros que se pueden fijar, de acuerdo a las realidades inflacionarias del país y el acceso a los insumos médicos.

Prensa AD