Nicolás Maduro acusó a los petroleros venezolanos instalados en Colombia de golpistas, sin ofrecer pruebas. De lo que sí hay pruebas, es que los venezolanos en Colombia han ayudado a convertir al hermano país de importador de petróleo, a un exportador importante en el mercado.

Nuevamente el comportamiento de Maduro sigue la misma la escuela de su antecesor: atentar contra su vida, informa sobra la captura de paramilitares, sumándole la compra de aviones como parte de un plan promovido para derrocarlo de Miraflores. Este es un esquema, un guión diseñado desde las oficinas de los Castro en La Habana, tan repetitivo que ni asombra. Es evidente que es una manera para distraer la atención de la gente para así dejar de pensar en la crisis real de vida de los venezolanos, donde  la escasez de bienes, servicios, divisas, seguridad, alimentos y medicinas es el pan nuestro. En esta oportunidad, Maduro tiene la ocurrencia además de acusar los supuestos miembros de la extrema derecha, a los oligarcas y presuntos grupos desestabilizadores de un plan de agresión contra Venezuela. Maduro fue tan lejos como acusar a un grupo de venezolanos que trabajan en el sector petrolero colombiano, a la Gente del Petróleo, como los financistas de semejante increíble operación. Esto deja al gobierno de Santos como una especie de tonto útil, al permitir que estén “buchones” de dólares los petroleros venezolanos, como si el gobierno de Colombia ignorara sus actividades y aseguró Maduro que algún día contará todo.

Sabemos que ese momento de “contar todo” no llegará, dado que las acusaciones son producto de una imaginación perversa. Uno en cambio  puede contar como los venezolanos formados en la industria petrolera venezolana en base a principios y valores, han ayudado al desarrollo de la producción petrolera en países como Colombia.

A principios del siglo XXI, los análisis sobre Colombia la hacían ver como un país que se convertiría en un importador neto de petróleo. Operar en Colombia era arriesgado, aun cuando los colombianos siempre han sido respetuosos y estables en cuanto a las reglas para invertir en sus país producto de los acuerdos de inversión. Por ejemplo, para el año 2008, cuando comienzan a ubicarse Venezolanos con mucha intensidad en la actividad petrolera de ese país, las reservas habían caído a 1,5 mil millones de barriles. Luego de 4 años, las estadísticas oficiales del 2012 resultan en 2,2 mil millones de barriles. Además debemos considerar como la producción petrolera ha ido creciendo: en 2003 la producción colombiana de crudo era de 541 mil barriles diarios, pasando a 589 mil en 2008, y alcanzando los 944 mil barriles diarios en 2012. En 2013, todo lleva a estimar que llegará probablemente al millón de barriles.

De ser vistos como importador neto, hoy Colombia es un exportador importante de petróleo llevando al mercado internacional unos 690 mil barriles diarios. Para el mercado de EEUU entrega 425 mil barriles diarios y hasta provee un suministro vital de gas a Venezuela. Hoy en día la diáspora de venezolanos en el exterior que se ha convertido en una voz que alerta sobre la real situación de Venezuela, por lo que son un estorbo para la supuesta revolución. Por ello esta estrategia comunicacional para descalificar, pero los resultados exitosos dicen otra cosa. El conocimiento aportado demuestra la solidez de principios y valores, tan bien recibidos en los países que no desean que se vayan los venezolanos.

Por cierto, si de contar se tratase y Maduro estuviese dispuesto a hacerlo, que bueno sería nos explique cómo, según la conversación del audio hecho  publico de Ruperti/Quintero, sobre un costo de mercado de fletes de 70 mil dólares que PDVSA paga 250 mil dólares. Esos sí deben estar “buchones” por la corrupción imperante y son actos como ese los que atentan a diario al bienestar de todos los venezolanos. Cómo se están desmantelando plantas como “los hierros” de la refinería Caripito, posiblemente para venderla como chatarra a cambio de  dólares, como se viene haciendo en diversas empresas publicas en especial las de Guayana las cuales están inclusive pero que PDVSA. Cómo se hipoteca sin ningún control al petróleo venezolano cada vez que se firman financiamientos en donde muy pocos conocen las obligaciones a la cuales someten a la republica. Cómo y por qué ocurrió el accidente de Amuay, pues hasta la fecha nada se conoce y hay familias esperando respuestas y la lista continua como todos sabemos. También puedo decir que los venezolanos en el exterior no dejaremos de insistir, dar a conocer la realidad de nuestro país y nosotros si lo contaremos todos los días, no hay que esperar.

Juan Fernández

Artículo publicado en el Diario El Nuevo País