Ser jóvenes venezolanos significa levantarnos ante cualquier tropiezo, en tener la capacidad de convertir cualquier fracaso en victoria y en cambiar los obstáculos por escalones para llegar a  vencer. En estos tiempos, ser joven es ser un sobreviviente de un país en estado crítico, es vivir con miedo de salir a las calles y sentirse vulnerable por lo que nos pueda pasar o porque simplemente nos cierran las puertas por querer algo diferente a lo que el régimen nos quiere imponer.  Es por ello que nosotros como jóvenes tenemos que tener un solo objetivo claro en la vida, el cual es apostar todo para lograr triunfar.

Por otro lado, hablar de Acción Democrática es hablar de unos principios, una ideología,  una historia de 71 años -esto se puede pronunciar fácilmente, pero para describir dicha trayectoria duraríamos toda una vida-, una vida como las que sacrificaron algunos de nuestros grandes compañeros como Rómulo Gallegos, Leonardo Ruíz Pineda, Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Pinto Salinas y Andrés Eloy Blanco, quienes participaron de manera activa y por sobre todas las cosas defendieron los ideales de democracia para Venezuela.

En 1941 AD fue fundada en busca de una nueva esperanza para Venezuela, y creada con más interés por un grupo de jóvenes, que al igual que nosotros, en estos tiempos tan inciertos, buscamos ser esa opción para el bienestar y plenitud oportunidades para todos los venezolanos.

Ser un joven militante de un partido como AD a tan corta edad es, principalmente, una convicción de vida, porque conozco su historia y  me siento identificado por esa idea de libertad y de lucha que antiguos dirigentes defendían y sigue siendo la bandera del partido en la actualidad, es también cantar a todo pulmón y con mucho orgullo el himno “Adelante a luchar milicianos”, ondeando a su vez esa bandera blanca con el escudo por todo lo alto. En pocas palabras, pertenecer a este gran partido como es Acción Democrática, y a la juvenil de AD, es un gran honor y una gran responsabilidad ya que en nosotros recae toda esa historia y compromiso importante de defender nuestro país.

De igual forma, nosotros como nueva generación y conscientes de nuestra gran historia reconocemos los errores, valoramos todo lo bueno que nos dejaron nuestros compañeros y compañeras acciondemocratistas y prometemos que lo haremos mejor; nosotros tenemos la importante tarea de rescatar todo ese esplendor que un día fue este gran partido y que resurgirá como el ave fénix, con más fuerza y con más brillo que nunca; la misión es la de rescatar ese contacto con  el pueblo que en algún momento se perdió, y de salvar la tan golpeada democracia en Venezuela.

En conclusión, pertenecer a la juventud de AD es aportar ese grano de arena, esas ideas nuevas a nuestro partido siguiendo los principales ideales de democracia y libertad que añora este pueblo y, con más ímpetu, demostrarle a Venezuela que no nos fuimos, que somos muchos más y que seguimos aquí en la lucha para tener  una Venezuela libre y de todos los Venezolanos.

 

Salvatore Santillo

Secretario Juvenil AD Caricuao (Caracas)