La campaña finaliza, y vientos de cambios se sienten en Venezuela. Terminada la campaña  La cuestión ahora se reduce ahora al enfrentamiento entre el voto emoción alrededor del candidato de la Unidad democrática Henrique Capriles y la maquinaria electoral del PSUV para la reelección por tercera vez de Hugo Chávez.

Como le hemos dicho en artículos anteriores, se acabó la epopeya del lado de la boina, hay cansancio en buena parte de la sociedad con el discurso, contradicciones entre el decir positivo y el hacer negativo, el control del poder, la incertidumbre sobre la acción gubernamental. La enfermedad presidencial fue una limitante, tuvo que apegarse a las cadenas de radio y TV, junto al abuso del Sistema Nacional de Medios Públicos y de  toda la infraestructura del Estado. Tal vez esto también atosigó a su propio electorado, fastidio a muchos y animó a pocos. Una serie de hechos definitivamente afecto la imagen de la gestión y en consecuencia la imagen de la campaña (que no se separó nunca una de la otra), la caída de puentes, accidentes en la industria petrolera con un saldo importante de fallecidos y heridos, manifestaciones durante la presencia del candidato presidente en reclamación de tipo laboral, vivienda, o de participación en decisiones. No debe pensarse como lo expresa el dicho popular de que “tiene el santo de espaldas”, no, es que el sistema, la burocracia chavista, el sistema de decisiones autocráticas no da más;  y el candidato-presidente la ha echado más leña al fuego con tres expresiones nada apropiadas: “aquí lo importante es Chávez”,  “El Show debe continuar”,  “no importa si no tienes luz, si no tienes agua, si no tienes vivienda … lo importante es la revolución”.

En el otro lado hay un proceso de aprendizaje, hoy se puede hablar en justicia que hay unas fuerzas democráticas reunidas en torno a la Mesa de la Unidad, se creó una estructura funcional y de discusión que ha finalizado en acuerdos, reglamentos, comisiones, participación, que se han concretado en una propuesta para el país, marco para un programa de gobierno, un proceso de selección de candidatos a todos los cargos, unas elecciones primarias y un candidato a la Presidencia. Y todas las organizaciones están detrás del candidato apoyando, moviendo sus fuerzas para superar obstáculos y llevar al poder a Henrique Capriles. Ese proceso eleccionario primario mostró sin dudas, lo que es un proceso seguro y su impacto en la participación de la gente y lo que poco se sabe ha sido el esfuerzo  paso a paso, para lograr las mejores condiciones electorales posibles. El Secreto del voto y un sistema que ofrece más garantías que antes, se ha convertido en un elemento movilizador, quizá el más importante de las variables intervinientes en la movilización al voto hacia la candidatura unitaria. Y por último, la misma campaña de Capriles, ha sido muy definida y bien llevada, ha seguido todas las etapas de una campaña electoral, pero también el candidato ha venido de menos a más, ha logrado conectar con la sociedad y en especial por los jóvenes.

Como los vientos que aparecen en los cambios estacionales venezolanos, fuertes, repentinos, la candidatura de Capriles entró en una espiral favorable en las últimas semanas, y es que la sociedad venezolana de hace cuatro o cinco procesos, se viene decidiendo en momentos más cercanos a la fecha electoral, eso es un cambio en la sociología electoral venezolana. La candidatura chavista en cambio no creció,  es posible que pierda adeptos, que buena parte de ella sean “los secuestrados” del sistema chavista: empleados públicos, de empresas que trabajan para el estado, los empadronados por las patrullas del PSUV. Mientras que la sensación de alegría, del “es posible”, el “claro que si”, “si se puede”, viene del lado opositor. Una segunda característica de este fervor popular proviene de la idea de no-venganza, de no-revancha, sino de la unión, de la paz ciudadana, del país que funciones. Mientras de este lado es  “ vente”, de aquel lado es “te quedas aquí porque si no…”

Queda entonces cómo se va a mover el operativo electoral. El régimen a evitar “saltos de talanquera”, a comprar conciencias, a usar el temor para que unos participen y para que otros no lo hagan. Es un momento de voluntad humana, como también dijimos en otro artículo. Hay una tendencia ganadora en Henrique Capriles que debe verse en las urnas electorales. Y como dice Henry Ramos, no es lo mismo que Capriles gane con diferencia de un voto, porque es creíble y aceptable, a que Chávez gane por un voto. El pueblo decide, una persona un voto, hay que dejarlos decidir en paz, que se respete su decisión, vientos de cambio recorren todos los rincones de Venezuela, y la gente quiere un cambio.

Ángel Lugo

Secretario Político del CEN de AD