Los últimos  artículos de Manuel Rojas Pérez “el diálogo como forma de hacer oposición” y de Daniel Lara “adecos y copeyanos dando la cara”, publicados en el portal de Acción Democrática, nos muestran el trabajo que viene realizando Acción Democrática, pero también nos revelan el tamaño del compromiso que el partido tiene con el país. Y es que AD es prácticamente el único partido de la oposición democrática venezolana que está trabajando en cuatro frentes al mismo tiempo.

Allí está la iniciativa de la amnistía para presos y exiliados políticos, liderizada por el diputado de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, acompañado por todos los parlamentarios de la bancada blanca. Se han entrevistado con cientos de personas en el exterior y en los presidios. Algunos  ven las gestiones, que son lentas y laboriosas, como un proceso de negociación con el régimen, como una manera de hacerle el juego al gobierno. Quienes critican esta iniciativa, o no se dan cuenta o no quieren reconocer las penosas condiciones en las que se encuentran estas personas, las cuales  van desde la exclusión hasta lo infrahumano. Es necesaria la reincorporación de estos ciudadanos a la vida social, a la vida política, a la vida familiar. De lo que se trata es de unir, no de separar. Es justicia unir a los venezolanos.

Un segundo frente es la discusión sobre la propuesta del estado comunal. Es claro que el proyecto de estado comunal fue rechazado en un referéndum, es decir, por el voto popular. Pero también es cierto que el gobierno lo ha venido imponiendo y que una parte del país está girando alrededor de los consejos comunales, que no alrededor del estado comunal, y esto es una diferencia importante. Que el partido Acción Democrática discuta sobre el estado comunal no significa su aceptación, significa el reconocimiento del otro de la misma manera que de este lado pedimos el reconocimiento de nuestra existencia pública y por tanto política. No hay una postura genuflexa como quieren hacer ver los adversarios del partido policlasista. Por el contrario, se parte desde la dignidad humana, vale decir, de un valor y de un derecho de ser reconocidos sin exclusión. Partimos también desde la soberanía popular, esto es,  desde el poder que tiene el pueblo para decidir su destino con el voto, la participación y la discusión de manera democrática y  organizada. Este es un principio que viene desde el nacimiento de nuestro partido, de allí su lema “por una Venezuela libre y de los venezolanos”. Ése es el tenor con que el partido asiste a este debate, a sabiendas de que la propuesta del régimen es contraria a estos ideales limitándolos al peso de la mano que se mueve desde los espacios del rincón de Misia Jacinta. Que la gente tenga la libertad, en condiciones de igualdad, para decidir su destino, significa integrar, abrir espacios y canales,  darle un carácter orgánico a la sociedad… Eso es integración, y es justicia integrar a los venezolanos.

El tercer frente es el de las elecciones regionales. Nuevamente AD está allí, cumpliendo con su palabra de apoyar a los candidatos de la MUD. Mientras otros trabajan  por sus candidatos, o bien por su tarjeta  —cuestiones no criticables excepto cuando se presenta la exclusión, el ninguneo, el apártate de aquí, o el no uses los símbolos—, la militancia adeca está en las calles y escaleras de los cerros, de los barrios, de los pueblos, de las comunidades,  llevando en hombros y como de su propia pertenencia, a los candidatos de la Unidad Democrática, con sus símbolos, con sus banderas, con sus deseos, con sus esperanzas, la que dice “vente pa´tu casa”. Esa militancia regada en todo el país está haciendo un gran esfuerzo, que debe ser reconocido.

Por último, a lo interno, es el único partido que está discutiendo sus tesis políticas, ciertamente pocos lo saben y algunos quieren no saberlo. Se trata de reconocer de dónde venimos, cuáles son nuestros principios, quiénes somos, y proyectarlos para la construcción de la sociedad adulta, igualitaria, de progreso, de todos.

Es justicia el trabajo que viene realizando AD, porque la causa es justa, la causa es Venezuela.

Ángel Lugo

Secretario Político del CEN de AD