La posibilidad masiva de estudiar en universidades es relativamente reciente. Había una enorme escasez de profesores antes de la democracia y era necesario graduar los recursos humanos suficientes para la cantidad de aspirantes a ingresar en el nivel de educación superior. Las dificultades se incrementaban por las pocas instituciones universitarias existentes en 1957, sólo 6, a saber: Universidad Central de Venezuela (fundada en 1721), Universidad de Los Andes (1810), La Universidad del Zulia (1891), el Pedagógico Nacional, actual UPEL-Pedagógico de Caracas (1936) y dos universidades privadas, la Santa María y Católica Andrés Bello (ambas de 1953), aporte de la dictadura de Pérez Jiménez en este sector.

Esta aclaratoria se hace indispensable pues se ha querido hacer creer que la obra universitaria de MPJ es la más importante y que además “hizo” la Ciudad Universitaria de Caracas, actual sede de la UCV. Lo rigurosamente cierto es que la Ciudad Universitaria, obra insigne del gran Carlos Raúl Villanueva, fue decretada por el gobierno de Medina Angarita en 1943, su construcción se inició al año siguiente y se culminó en los primeros gobiernos de la democracia venezolana.

Es injusto entonces darle todos los créditos a MPJ, que estuvo en el poder entre 1952 y 1958, respecto a esta obra que fue planificada antes de su mandato y cuya construcción involucró a todos los gobiernos desde Medina hasta la democracia, incluyendo a la dictadura perezjimenista. Esta malsana interpretación histórica parte del hecho que en 1954 la sede de la UCV, que estaba en el Palacio de las Academias, se mudó a la Ciudad Universitaria. Como sucedió muchas veces durante ese gobierno militar, le correspondió “cortar la cinta” al dictador llevándose una gloria inmerecida. Hay que puntualizar el hecho que en 1957 sólo había 10616 estudiantes universitarios en esas instituciones, de las cuales 4 estaban en Caracas.

La democracia actuó rápida y eficazmente para resolver ese grave problema. En el propio año inicial de 1958 creó dos universidades: Carabobo y Oriente. Betancourt decretó el Pedagógico y el Politécnico de Barquisimeto y la Centro Occidental Lisandro Alvarado. Poco a poco ya todos los venezolanos tendrían las universidades cada vez más cerca de sus sitios de residencia. El presidente Raúl Leoni continuó aquellas gestiones con la creación de la Universidad Simón Bolívar.

Ya en el primer gobierno de Rafael Caldera se ponen en funcionamiento las universidades Simón Rodríguez, Táchira, Academia Militar de Venezuela, Escuela Naval de Venezuela, Escuela de Aviación de Venezuela y Escuela de Formación de Oficiales de las Fuerzas Armadas de Cooperación (hoy Escuela de Formación de Oficiales de la Guardia Nacional), al mismo tiempo los pedagógicos de Maturín y Maracay y los politécnicos de Guayana y Luis Caballero Mejías y los primeros tecnológicos y colegios universitarios del país. De este quinquenio es importante hacer mención de la aprobación de la Ley de Universidades (1970) que hacía énfasis en la autonomía universitaria y de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), ente técnico de apoyo.

El primer gobierno de CAP creó las universidades Ezequiel Zamora, Francisco de Miranda, Rómulo Gallegos y Nacional Abierta. De esta gestión hay que resaltar el comienzo del Plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho (1974), cuya función era el financiamiento a estudiantes universitarios dentro y fuera del país.

Luis Herrera Campins en su presidencia decretó las universidades de Guayana, Rafael María Baralt y la Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), esta última concentró a partir de entonces a todas las instituciones pedagógicas.

Lusinchi creó una serie de tecnológicos y colegios universitarios y materializó el comienzo de la UPEL.

En el segundo gobierno de CAP se pudo iniciar la Universidad Politécnica Antonio José de Sucre (UNEXPO) que reunió a todos los politécnicos del país. Finalmente, Caldera en su segunda gestión creó la Universidad del Yaracuy.

En este recuento sólo se citaron las universidades públicas, pero si se agregan los tecnológicos y colegios universitarios públicos y sus similares del sector privado se llega a una impresionante cifra de 143 instituciones universitarias creadas en sólo 41 años de democracia. Como consecuencia de esta política los estudiantes de educación superior se incrementaron a 785285 en 1998.

Todas estas reflexiones tienen como fin derrotar los mitos de la dictadura y también los más actuales de la “exclusión puntofijista” y la propuesta de la “universidad popular”. Los actuales usufructuarios del poder sólo han creado 30 instituciones universitarias, de los cuales 9 son públicas y 21 privadas, algo extraño para un régimen “socialista”, pero además ha afectado gravemente la autonomía universitaria a través de acciones terroristas y el congelamiento presupuestario y reducido a niveles de mendicidad el ingreso de los profesores de ese sector. Urge rescatar la verdadera historia del país, sólo así se podrá hacer justicia.

Mario Buffone

Secretario de Cultura de AD Aragua