El gobierno ha comenzado una nueva etapa de sus ya largos 14 años en el poder, la relección del presidente propone ahora, profundizar el proceso “Revolucionario”, retomar las tareas pendientes e impulsar los cambios necesarios, que debido a los múltiples obstáculos, habían sido pasados al libro de cosas por hacer.

“Nos toca realizar plenamente el sueño libertario que nunca ha dejado de palpitar en la Patria y que hoy está latiendo de manera incesante…..el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Éste es un programa precisamente para afianzarlo y profundizarlo; direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso…..nosotros estamos obligados a traspasar la barrera del no retorno, a hacer irreversible el tránsito hacia el socialismo.”

Propuesta del Candidato de la Patria
Comandante Hugo Chávez para la gestión Bolivariana socialista 2013-2019

Esa visión de lo irreversible del destino, de la concepción lineal de la historia, hoy gobierna nuestra nación. Y se presenta desde lo existencial, donde la patria solo será, si se logra conquistar la consolidación de un proyecto político con gran pretensión hegemónica.

La continuación de la transición

Sin duda alguna, estas elecciones regionales son vistas como una etapa mas a cumplir con éxito, lograr la victoria perfecta en los estados implicaría destronar los liderazgos de oposición que hasta hoy han presentando contención y acción efectiva al frente de sus gobiernos regionales, profundizar las diferencias que conforman la Unidad y avanzar desde el terreno de la representación política, hacia la transformación del modelo de gestión pública.

Estas elecciones son para los efectos revolucionarios, el paso táctico para promover la construcción del modelo comunal y de “acercar el poder al pueblo”; por ello, se deben ejecutar todas las acciones necesarias para lograr el éxito: migrar electores y sus amigos, torcer brazos y cambiar candidaturas, saltar cualquier norma o regla que se interponga y provocar fuertes contradicciones en el campo enemigo (que para cualquier democracia real, seria impensable hablar de enemigo, sino de adversario).

Para ello, el comandante vuelve a las raíces que engendraron todo este marasmo de 14 años, recurre a sus fieles compañeros de armas y los presenta en 12 estados como los abanderados del cambio. Fiel a su pensamiento militar, dispone a sus figuras más relevantes para que cumplan la misión de conquistar estos espacios, de arrebatárselos a los contrarrevolucionarios o de mantenerlos, como hasta ahora, con el Pueblo.

Son los militares más cercanos al presidente quienes hoy apuestan a ganar para controlar espacios del territorio nacional que sin duda, son esenciales para lo que deba venir en este proceso.

Pero estas asignaciones no son mero capricho. A nuestro entender, colocar a estas figuras en esos estados, responde a una decisión estratégica, que combina visiones de defensa, de potencial económico y de espacio dentro del territorio:

-Son candidaturas que se presentan para los principales estados fronterizos, los de mayor intercambio económico con países vecinos

-De igual, son los estados con la mayor conflictividad para el resguardo de nuestra soberanía, en ellos se presentan con gran intensidad los temas de grupos irregulares, narcotráfico, secuestros, vacunas y en general, crimen organizado.

-Son los mayores productores de alimentos para el país, su potencial ganadero y agrícola los muestras como los estados que garantizan la soberanía alimentaria.

-En ellos están los principales puertos y aeropuertos de la nación, y por tanto son, los puntos para el comercio internacional

-Son los estados con mayor potencial energético, al poseer los principales afluentes hídricos de la nación, así como las mayores reservas de crudo.

-Geográficamente poseen privilegiada posición en nuestro mapa, permitiendo ser puntos decisivos en materia de transporte de carga y pasajeros.

-En estos estados, se encuentran la mayor parte del parque industrial y de pequeñas y medianas industrias.

Las razones pudieran ser más, pero a todas luces, este venidero proceso electoral del 16 D, no es una elección más, aislada y que depende de la fuerza e identidad de cada región. Debe entenderse como la continuación de un proceso político nacional, estructurado y pensado para completarse.

Los opositores debemos verlo como un objetivo estratégico en las luchas que están por venir, debemos buscar explicarles a los ciudadanos, decirles frente a lo que estamos luchando y actuar a plena conciencia de las consecuencias que podrían darse.

Nos toca seguir adelante, promover el voto, pero también pensar en el mediano y largo plazo. El futuro ya esta construyéndose de una parte, busquemos con visión transformarlo desde el presente y promover una Venezuela libre y nuestra.

Ángel Medina

Diputado a la Asamblea Nacional