En el artículo anterior mencioné la satisfacción que los neoliberales deben sentir por Chávez al verificar que, efectivamente, el hombre les ha cumplido sus sueños. En pocas palabras, Chávez privatizó la educación y la salud, sin que nos diéramos cuenta.

Pero hay otros sueños neoliberales que Chávez cumple, si nos ponemos a revisarlo bien:

Sueño neoliberal N° 3: Eliminación de las contrataciones colectivas, sindicatos y otros derechos laborales. Cuando un dirigente sindical chavista, sorprendió al presidente en Guayana, en cadena nacional, diciéndole que “tenemos 30 meses esperando por nuestra contratación colectiva”, se dijo en público lo que el gobierno ha querido esconder durante 14 años: la contratación colectiva está prohibida por el chavismo. Las razones son múltiples, pero lo que más se conoce es la relacionada al hecho de que los sindicatos de la mayoría de los organismos públicos están en manos de la oposición.

Muchos sindicatos están vencidos en sus mandatos porque el propio gobierno impide que se realicen elecciones. ¿Por qué lo impide? Porque el chavismo sabe que sindicato en el que secuenta, sindicato en el que pierde. ¿Qué hacen entonces? Prohíben los sindicatos.

Hay sectores donde la prohibición es prácticamente secreto a voces: en las aerolíneas venezolanas, el Estado ha pactado con los patronos privados para que no se permita la existencia de sindicatos. Trabajador que quiere armar una organización sindical, es despedido, la Inspectoría del Trabajo se desentiende y para mayor descaro, al trabajador se le veta en otras aerolíneas para trabajar honestamente. Mayor prueba de esto: en Conviasa y Aeropostal, aerolíneas propiedad del Estado, no hay sindicatos.

Neoliberales confesos, pregonan que lo ideal es que entre el trabajador y el patrono exista un contrato en el que quien rinda más, gane más. En el que el “salario mínimo” no exista. En el que las vacaciones remuneradas se prohíban y las conquistas laborales que tanta sangre, sudor y lágrimas han costado (bonos alimenticios, de transporte y horas de sobretiempo), queden en el pasado. En Venezuela, ya Chávez cumplió ese sueño, y los docentes “interinos” de Vargas lo saben muy bien: durante los meses de vacaciones no cobran porque al Gobernador Carneiro “no le alcanza el presupuesto” para hacerlo.

La Revolución de Octubre del 45 le dio el voto a la mujer, instauró las libertades sindicales y derechos laborales, la educación pública gratuita y obligatoria. Esta “Revolución” ha dado resultados neoliberales, pero se disfraza de “socialista” porque así parece haberlo pactado con los bancos que no han dejado de tener ganancias con nuestro dinero, con las trasnacionales que siguen el ejemplo del gobierno y tampoco permiten sindicatos y con las grandes petroleras imperiales, que perdieron el control de nuestro petróleo con la nacionalización que hizo CAP en 1973, pero que hoy de la mano de Chávez vienen por lo que creen suyo: nuestras reservas.

 Diciéndose socialistas, atropellan al trabajador. Y diciéndose nacionalistas, entregan nuestro petróleo. Y mientras hablan de “Revolución”, acusan a la oposición de neoliberal.

 Nos toca, entonces, derrotar a estos neoliberales y también, al cinismo que ostentan.

Daniel Lara

Secretario de Profesionales y Técnicos de AD Vargas