Las Reservas Internacionales, tal y como lo venía expresando en anteriores publicaciones, presentan una caída sostenida desde el año pasado producto de diversos factores, entre ellos: Aumento exponencial de las importaciones a consecuencia de la destrucción del aparato productivo (en 1997: 14.917 millones de $, versus 2012: 59.339 millones de $); transferencias de PDVSA a un fondo para uso discrecional del gobierno (107.000 millones de $ entre 2005 y 2012);y desde luego, como en toda economía socialista, una disminución grotesca en la Inversión Directa Extranjera  (6.202 millones de $ en 1997,versus 3.216 millones de $ en 2012). Esas son las cifras que no muestra el gobierno porque en definitiva no le conviene, y cuando enseña alguna, lo hace sin las necesarias relaciones entre períodos de tiempo, que ofrecen una perspectiva sobre la evolución de los indicadores. Desde luego, en revolución no existe evolución de indicadores, sino retrocesos vergonzosos.

Escribo sobre el tema de las Reservas, a propósito de la re-implementación de la criaturita que han denominado “SICAD”, y de las recientes declaraciones de Nicolás Maduro sobre las exportaciones, aquél que hace poco invocaba pajaritos y ahora le dio por llamar mariposas amarillas en actos de transmisión de mando del Min-Defensa. Con respecto al SICAD, el mecanismo es perverso por varias razones, entre ellas: A) Sigue siendo altamente discrecional, como todo lo que hace el gobierno. B) La oferta es limitada (Reservas Externas líquidas/operativas: 1,7 millardos de dólares al 31/05/2013 y bajando). C) Utilizarán parte de los dólares del FONDEN para subastar (fondo que tampoco tiene suficiente disponibilidad). D) Es mentira que podrá satisfacer la demanda; por ende, el precio SICAD contendría una fuerte devaluación implícita, e incluso, podría empujar el precio del dólar paralelo, justo el efecto contrario de lo que busca el gobierno.

Merentes informó hace poco que “tenía un secreto para buscar más dólares”. Presumiblemente sea a través del endeudamiento. Deuda Externa venezolana para 1997 era de 37.242 millones de $. Luego de 14 años de patria, se ubica según cifras de 2012 en 115.495 millones de $; es decir, por cualquier lado Catalina es tuerta. Ellos no saben –no quieren saber- que contrayendo la política monetaria y deteniendo la petro-diplomacia, además de reconducir el presupuesto y olvidarse de fuentes extra-fiscales, la situación podría mejorar ostensiblemente. Empero, eso no va a suceder porque: 1) Vienen las elecciones de diciembre y, según analistas, el desmadre electoral del gobierno es de pronóstico reservado. Y 2) Nicolás necesita de la petro-diplomacia para que sus panas no le den la espalda. Los Presidentes de Argentina, Cuba, Nicaragua, Ecuador y Bolivia son como la Fuerza Armada: Fieles hasta que dejan de serlo, y por eso no hay posibilidad de detener la sangría de dólares en regalos, financiamiento de petróleo y otras menudencias.

Con respecto a Maduro y sus últimas declaraciones en medio de la “brillura” (¡sic!) caraqueña, dijo que “es necesario fomentar las exportaciones (…) yo propongo que el 10% de la producción se destine a exportaciones”. Hay afirmaciones alegres, tristes, fatales y las de Nicolás. Las exportaciones se producen cuando existe excedente de producción. ¿En serio creen que pueda haber excedente de producción cuando la escasez ronda los 19,3 puntos porcentuales? De haber excedente, ya tendríamos de sobra para abastecer demanda interna y no es así. Solamente las exportaciones privadas no petroleras pasaron de 3.694 millones de $ en 1997, a 1.575 millones de $ en 2012. Con porquerías como Agropatria; el discurso que ahuyenta a la inversión privada y un comunista al frente de INDEPABIS, toda cifra seguirá siendo impresentable para el gobierno.

Creen que pueden “planificar” en medio de una cadena de radio y TV el porcentaje de exportaciones privadas, sin estudio previo y con alta escasez. Creen que la gente es pendeja para tragarse el cuento del milagroso SICAD. Por eso Nicolás no quiere que la gente lea cifras, porque revelan una verdad del tamaño de un templo. Y aunque no las lean: Ir al mercado y tener que comprar solamente patria para llevar a la casa resume cualquier informe del Banco Central de Venezuela, sin dudas.

Danny Leguízamo

Economista y miembro de la Juventud de AD Caracas