El secretario Político de Acción Democrática calificó la situación que se vive en Venezuela de “inédita” e “insólita” porque “America Latina, durante la década de los 80, estuvo marcada por el fin de las dictaduras militares. En Venezuela vamos contracorriente, le entregamos el poder a los militares, la arbitrariedad y el abuso”.

“Los oficialistas dicen que quien gobierna hoy es el espíritu del 4-F y ciertamente es así, aquí gobierna   el espíritu golpistas, el espíritu del abuso”. Así de tajante fue la opinión de Pedro Benítez, secretario Político de Acción Democrática y profesor de Historia Económica y Pensamiento Político de la UCV y de la Unimet sobre la intentona golpista del 4 de febrero de 1992.

“Ese lamentable suceso estuvo marcado por dos elementos: La farsa por la cantidad de jóvenes soldados que se trajeron engañados para las bases militares del centro de la República sin saber que participaban en un intento de golpe de Estado y la muerte porque fue un suceso trágico, donde una cantidad de militares y ciudadanos civiles perecieron. Las marca del Gobierno en los últimos 14 años han sido hechos de sangre”, enfatizó.

Benítez, quien participó de un videochat con los usuarios de El Universal, moderado por la periodista Elvia Gómez, considera  que el 4 de febrero “fue la lucha del civilismo venezolano contra el militarismo, la arbitrariedad y el abuso de poder”.

Explicó que la supuesta razón del alzamiento fue la corrupción del gobierno de Carlos Andrés Pérez, pero a su juicio, “en esa época se denunciaba y se investigaba, en cambio hoy estamos sumidos en la más absoluta impunidad. Tenemos instituciones del Estado y una opinión pública que no tiene capacidad de reacción”.

“Cuando se iniciaban hechos de corrupción eran grandes escándalos por parte del Congreso, había investigaciones judiciales y la Fiscalía se pronunciaba. Existía corrupción pero había los mecanismos de la democracia para denunciar y combatir. Hoy lo que hemos visto a partir del programa Bolívar 2000 es una corrupción que simplemente no se investiga, no causa escándalo. Lo que vemos ahora es una cadena de impunidad y de tratar de tapar cualquier hecho de corrupción”, destacó.

“La corrupción se ha convertido en un mecanismo de ejercicio del poder publico, un mecanismo de control de la población y del sector empresarial”, agregó.

El profesor de Historia Económica calificó la situación que se vive hoy en Venezuela de “inédita” e “insólita” porque  América Latina, durante la década de los 80, estuvo marcada por el fin de las dictaduras militares, la reacción contra  el militarismo. En Venezuela vamos contracorriente, le entregamos el poder a los militares”.

Aseguró que en el país  “la lucha contra los golpistas no ha terminado” y pidió a los venezolano reflexionar, “no tanto porque  Chávez se ha mantenido en el poder sino por qué no ha logrado avanzar mas en su proyecto de controlar a la sociedad”.

“Sencillamente porque una parte de la sociedad con una conciencia democrática que nunca se ha rendido, que nunca se ha entregado y que se ha mantenido en pie en medio de errores, en medio de fallas”, comentó al tiempo que  resaltó que en la calle “hay una mayoría silenciosa que no marcha, que no se expresa pero que se resiste, incluso dentro del mismo chavismo que no se ha entregado ante el proyecto autoritario”.

 

Alicia De la Rosa

Información publicada en www.eluniversal.com