Desde hace mucho tiempo hemos venido sosteniendo, un grupo importante de dirigentes en el seno de Acción Democrática, la imprescindible adecuación de la organización partidista a los nuevos tiempos; y eso pasa, por recoger viejas consignas del partido del pueblo y adecuarlas, “avand garde”, a esta época del torbellino tecnológico y científico que penetra todo el tejido societal.

Despachar la discusión que promueve el oficialismo sobre el poder popular – Consejos Comunales y Comunas – con el simplismo del rechazo por ser, supuestamente, una organización intrínseca con el comunismo es una pamplinada que puede terminar aislando a los demócratas del resto de la sociedad.

Acción Democrática fue, desde su fundación, el partido político que se ha empeñado en el empoderamiento de los ciudadanos y comenzó su tarea, desde las bases mismas de  la sociedad de mediados del siglo pasado, cuando fueron instauradas las Juntas Comunales que eran los órganos del Poder Público más cercanos al ciudadano y, en lo interno, los Comités de Base que servían de correa de transmisión entre la sociedad civil y el Estado. No fue sin razonamiento serio que denominamos a la Secretaría Sectorial que se ocupa de temas vecinales: Secretaría Nacional, Regional o Municipal, según el espacio territorial de su funcionamiento, de Asuntos Municipales y Comunales.

El gobierno nacional ha promulgado un paquete de leyes que van desde el Consejo Federal de Gobierno hasta el funcionamiento de Consejos Comunales y Comunas, con el deliberado propósito de ejercer su aspirada hegemonía totalitaria. Estamos seguros que logrará su propósito, si los factores que se le oponen se aíslan de ese debate con consideraciones reaccionarias o anticomunistas viscerales, porque harán lo mismo, paradójicamente, que hicieron los comunistas en los albores democráticos: aislarse de las masas y terminar con una política “foquista” y subversiva, que los confino en las montañas, lejos de la sociedad que aspiraban representar.

AD no va a ser arrinconada por nadie con posiciones conservadoras, somos defensores de la descentralización pero no de la chucuta, que mantiene el poder concentrado en Gobernaciones y Alcaldías, sino la que empodera al ciudadano desde las bases mismas de la sociedad. Si en eso coincidimos con el oficialismo, no tendremos empacho ni complejo en asumirlo, pero creemos que nos separa  la pretensión chavista de eliminar Juntas Parroquiales y la democrática escogencia, en votación directa y secreta, de todos los integrantes de Comunas y demás órganos del Poder Popular. Defendemos el autogobierno y nos oponemos a la recentralización del poder, que es un empeño de las viejas y reaccionarias tesis “ceresoleanas” de la relación incestuosa, fascista y antidemocrática de: Caudillo, Ejército y Pueblo.

El martes pasado, como resultado del Foro, dictado por el profesor universitario Néstor Ecarri Angola, sobre Mitos y Realidades del Estado Comunal, convocado por la Maquinaria Electoral ADeca (MAELECAD) de Acción Democrática, se decidió la conformación de una Comisión de alto nivel del partido del pueblo integrada por: Néstor Ecarri, quien la preside, el Secretario de Asuntos Municipales y de Acción Comunal, Nelson Guillén; el Jefe de la Fracción Parlamentaria, Edgar Zambrano y otros 2 Diputados de la fracción de AD; Emilio Alvarez y Ángel Lugo Secretarios Políticos del CEN y como Secretario Ejecutivo Rafael Sifontes, con la finalidad de presentar un informe y proyectos de reformas a la legislación que rige la materia.

De esta manera AD se va a insertar, sin complejos de ninguna índole, en el debate propuesto por el oficialismo sobre el Poder Popular porque  mal puede, un partido como AD que ostenta la Vicepresidencia de la Internacional Socialista, oponerse al empoderamiento de la población venezolana. Sin embargo AD ratifica su compromiso con la descentralización del Poder Público, la defensa de la institucionalidad democrática, del voto universal, directo y secreto en todas las instancias del Poder Popular preservando el pluralismo político. En tal sentido el CEN de AD, una vez conocidos el informe y las propuestas de reformas legislativas que ha de considerar esta Comisión, fijará posición pública sobre esta materia de tanto interés para todos los sectores de la vida nacional.

En definitiva estamos convencidos, desde la acera socialdemócrata, que el centralismo es el más pernicioso de los propósitos del régimen por controlarlo todo, no sólo por lo que entraña como concepción antidemocrática sino por lo definitivamente inoperante e ineficaz en su implementación. Por ello AD se empeña en la descentralización del poder político, para poner en sintonía a los Consejos Comunales con Juntas Parroquiales y Alcaldías, para que aquellos  no dependan de un Ministerio de burócratas situado en la capital de la República. Vamos al debate, para que se imponga la democracia y la descentralización.

 

Antonio Ecarri Bolívar

Vice-Presidente de AD