De sufrir cárcel y exilio los adecos tenemos la mayor experiencia. Por eso tomamos la palabra del Presidente y, sin propósitos políticos, consultando sólo a los interesados, asumimos la responsabilidad de trabajar seriamente por la libertad de los presos y el regreso de los exiliados.

En declaraciones que suministré en rueda de prensa a los medios de comunicación el 19-10-12 y en respuesta a lo manifestado por Chávez después de su reelección, sobre la posible revisión de los casos de presos políticos y exiliados, le tomamos la palabra al presidente, le planteamos que pasara la página, que fuese generoso y que procediera de una vez a dictar las medidas que fuese menester para que los presos políticos y los exiliados recuperasen la libertad plena y la totalidad de sus derechos sin limitaciones. En pos de ese objetivo, decidimos respaldar todas las iniciativas sin importar su proveniencia, efectuar nuestras acciones asumiendo los riesgos propios de este tipo de gestión, deslastrados de propósitos políticos y sólo consultando a las personas implicadas. Gestiones de esta naturaleza están vinculadas con nuestra propia historia: de padecer cárceles y exilios los adecos tenemos experiencia dolorosa y especial sensibilidad.

Desde el año 2005, con la discreción que el caso exigía, comisionamos a nuestro compañero Diputado Edgar Zambrano, Vicepresidente de AD, para que realizara las gestiones de asilo diplomático en el Perú del compañero Carlos Ortega y del ex gobernador Eduardo Lapi, gracias a nuestras relaciones con el gobierno del compañero Alan García y los buenos oficios del Primer Ministro Jorge del Castillo, quien a su vez era Secretario General del fraterno APRA, en momentos cuando estaban en situación de mucha tensión las relaciones diplomáticas de Venezuela y el Perú. Y lo logramos.

Después, desde el comienzo de esta legislatura, la gestiones estrictamente políticas de Edgar Zambrano con autoridades del oficialismo, ya como Jefe de nuestros parlamentarios en la Asamblea Nacional, hicieron posible la libertad y pleno ejercicio del hoy diputado Biaggio Pillieri (Convergencia), la medida sustitutiva de arresto domiciliario para el Diputado José Sánchez Mazuco (UNT) y del Diputado Hernán Alemán (AD). En esa misma dirección, acompañamos la presentación de un Proyecto de Ley de Amnistía que fue rechazada el 9 del presente mes por la mayoría oficialista en la Asamblea Nacional.

Así las cosas, autorizamos a nuestros diputados Edgar Zambrano y Hernán Alemán, a lo cual se sumó el diputado Pillieri, solicitar una audiencia al Presidente Hugo Chávez, para consignarle el proyecto de Ley de Amnistía y plantear caso por caso la situación procesal de todos los presos y exiliados, con determinación de las medidas procedentes, desde la libertad plena, el indulto o sobreseimiento presidencial, hasta las medidas humanitarias y las procesales sustitutivas con estricto apego a la ley. De esta iniciativa fue notificado el Diputado Diosdado Cabello, Presidente de la Asamblea Nacional, quien expresó su acuerdo. La respuesta presidencial fue comisionar al Vicepresidente y Canciller Nicolás Maduro a atender la solicitud de audiencia. La primera reunión entre el Vicepresidente y el Diputado Zambrano, efectuada el 15-11-12, fue previamente anunciada a los medios de comunicación y sus resultas fueron informadas públicamente. Se trató de una reunión de 3 horas y 5 minutos en tono directo, claro, cordial y sin condicionamiento alguno entre los intervinientes. En la reunión también estuvo presente la Procuradora General de la República Cilia Flores. No asistieron los diputados Alemán y Pillieri por ser personas cuyos casos están pendientes de solución definitiva y pudiera considerarse indebido que fueran a la vez gestionarios.

Para atender los casos de los exiliados hemos enviado con nuestros propios recursos al compañero Zambrano al Perú, Costa Rica y Panamá. Desde ayer acompañado de Mauricio Poler (Secretario de Asuntos Internacionales de AD), estará en Estados Unidos e inmediatamente irán a España y luego a Bogotá. La actividad a cumplir siempre es la misma: reunirse con los venezolanos para informarles de las gestiones ante el gobierno nacional, obtener información precisa de cada caso y la correspondiente autorización para representarlos. Las reuniones, sin discriminación alguna, son con todos los que tengan interés en acudir: civiles, militares, ex funcionarios, periodistas, estudiantes, profesionales, obreros, empresarios….La misma actitud ha sido con los que están presos en Venezuela, en cuyos casos respaldamos las iniciativas que ellos o sus defensores hubiesen adelantado.

No han faltado las sempiternas piltrafas que han tratado de ensuciar con su escatología verbal y sus inmundicias de tinta esta gestión humanitaria, infamándonos con sucios arreglos de trastienda y contraprestaciones inconfesables. Esos ruines deberían conocer el sentimiento de los presos, los exiliados y sus familiares. Para ellos tenemos conmiseración porque llevan a cuestas la desgracia de tener que vivir consigo mismos. Que Dios los perdone.

Henry Ramos Allup

Secretario General Nacional de AD

Artículo publicado en el Diario El Nuevo País 25-11-12