La frase con la que titulé este corto artículo fue exactamente la que me vino a la mente cuando el CNE dio los resultados de las elecciones del 7 de octubre, después de haber trabajado por muchísimo tiempo con la finalidad de que Capriles ganara la Presidencia; Ésta, a su vez, quedó de nuevo en manos del continuismo y de un plan que no incluye a todos los venezolanos, es decir del mal llamado “socialismo del siglo XXI”.

No voy a decir que no me desanimé porque estaría mintiendo, pero en lo que si nunca dudé es en que los sueños de tener una Venezuela mejor seguirían y que nuestro país no se acababa esa noche en la que los venezolanos eligieron. Pensé que si convencí a 100 personas para que votaran por Capriles me tocaría convencer a 100 más para que votaran por nuestro candidato a gobernador y a otras 100 más para que votaran por nuestro candidato a alcalde, ya que solo así, conservando y recuperando espacios el progreso llegaría a Venezuela.

Los jóvenes de AD sabemos muy bien cuál es el camino en este momento; el camino es seguir apostándole a la unidad y a la democracia venezolana, seguir convenciendo en vez de venciendo y buscar la forma de -cómo dice Ramón Guillermo Aveledo- dejar de llamarnos oposición para llamarnos alternativa, esa será nuestra tarea.

Seguiremos trabajando para dejarle muy claro al gobierno que aún hay vida en nuestros sueños. No nos podemos rendir porque el país necesita que los contagiemos de energía positiva. Como partido político comprometido con la libertad y los derechos sociales tenemos que seguir buscando el bienestar de todos; sigamos las líneas eternas que nos dejó Andrés Eloy Blanco: “Adelante a luchar milicianos”, se vienen tiempos de reconciliación, no de las elites, sino del pueblo venezolano, porque eso es lo que verdaderamente se quiere.

Ánimo que ahora es que queda camino por construir.

Carlos Millán

Secretario Ejecutivo del CES AD Carabobo