En el marco de la reunión de la Internacional Socialista, que se lleva a cabo en Lisboa, Portugal, haciendo uso de su condición de Vicepresidente de esta organización y en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática, Henry Ramos Allup se refirió a los problemas políticos que enfrenta la democracia venezolana.

Reiteró su preocupación y la de todos los factores democráticos por los marcados síntomas de autoritarismo y militarismo que se dejan ver en el gobierno del Presidente Chávez, lo que ha derivado –a su juicio– en una violación sistemática de la Carta Magna.

El también secretario general de AD, puntualizó que desde la última visita de la IS a Venezuela se han llevado a cabo 3 jornadas electorales, una de ellas ganadas en mayoría de votos por la oposición, pero manipulada por las estrategias oficialistas para lograr la mayoría parlamentaria, y dos que fueron ganadas por el oficialismo, en las que se evidenció un ventajismo abrupto, así como inequidad electoral.

“Las desventajas en las cuales la oposición compite, marcan la diferencia, desde las inequidades del sistema electoral y todo el aparato estatal puesto a la orden del oficialismo, hasta el control absoluto de todas las instituciones del Estado y el uso abierto del clientelismo, la mentira y el miedo para influir en el electorado. Después de cada elección el país sale de ellas más dividido y polarizado. El gobierno no admite que la oposición existe e insiste en mantener al país dividido en dos pedazos”, manifestó Allup.
En este sentido, consideró que el deterioro del régimen democrático en Venezuela, se ha acelerado como consecuencia de la violación que el gobierno ha hecho de los preceptos constitucionales que rigen las ausencias temporales y definitivas del Presidente de la República.

“En Venezuela hay presos políticos y exiliados por razones políticas y hasta por venganzas personales, a los cuales una justicia subordinada imputa delitos comunes para legitimar las persecuciones. La lista es larga. La lista de 132 personas fue consignada ante el vicepresidente Nicolás Maduro, comisionado por el presidente Chávez para tales reuniones, y también al Tribunal Supremo de Justicia, Asamblea Nacional y Fiscalía General de la República, pero hasta ahora no ha habido respuestas”, dijo.

Continuidad de mandato
En su disertación, Allup también se refirió a la enfermedad que mantiene alejado al Presidente de la república de la nación, de la que puntualizó que solo se sabe que es gravísima y que recibe tratamiento médico en Cuba.

“Para hoy, 5 de febrero de 2013; el Presidente lleva fuera del país 48 días y el régimen sigue diciendo que no hay ausencia. La Constitución es clara al establecer que los períodos constitucionales comienzan y terminan en fechas concretas y que la juramentación es un requisito indispensable para que el Jefe del Estado asuma sus funciones. Por tanto, no puede haber “continuidad administrativa” de un gobierno a otro. Aunque la Constitución presenta un vacío y contempla sólo la ausencia del presidente en ejercicio, deben aplicarse analógicamente esas disposiciones para resolver la ausencia del presidente reelecto que no ha tomado posesión del cargo”, informó.

En su derecho de palabra, sentenció que ni él, ni quienes representan la Unidad Democrática niegan el derecho de Chávez a seguir siendo presidente, al contrario, sostuvo que debe ser él, como presidente reelecto quien ejerza el gobierno y no un funcionario administrativo del régimen anterior. “El vicepresidente, no ha sido elegido por el pueblo para ejercerlo. En Venezuela, el vicepresidente no es un cargo electivo sino de libre nombramiento y remoción del presidente”.

Al concluir su intervención, reiteró la grave situación de la que es víctima la democracia venezolana, y agregó que el oficialismo desconoce el carácter plural de la sociedad y niega legitimidad a los actores políticos que no siguen sus directrices o no comparten su ideología.

“El llamado socialismo del siglo XXI no es más que un eslogan para ocultar una hipertrofiada adicción al poder que no admite limitaciones legales o políticas. Cuando el papel del Estado es hegemónico y contrario a los partidos adversarios, a las universidades autónomas, a los gremios y sindicatos, a los medios de comunicación independientes y otros cuerpos intermedios de organización social, no hay Democracia y por consiguiente no hay Socialismo”, finalizó.

Información públicada en www.unidadvenezuela.org