El dirigente de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, señaló que debe quedar claro que la exigencia del recuento de votos es una solución a un problema político y no técnico.

Sostuvo que la negativa del gobierno no hace más que arrojar más dudas sobre los resultados. “(Nicolás) Maduro y su jefe de campaña, (Jorge Rodríguez),  dijeron que estaban dispuestos a un recuento de votos y luego se salen del compromiso adquirido. Si el propio candidato de gobierno asume un compromiso y luego se retracta, cuál es el reconocimiento al que aspira el diputado Diosdado Cabello o cualquier otro vocero del oficialismo”.

Agrega que la población se confunde aún más cuando desde el gobierno no se explica por qué se retractaron de acceder al recuento. “No se sabe por qué  en medio de elusiones, acusaciones y escapismos, el gobierno se resisten a lo que la presión nacional e internacional exige. Si el problema político pide que se cuente el 100% de los votos, hágalo, así le mata el gallo en la mano al quejoso”.

Señala que no hay argumento posible para desestimar la posibilidad de un recuento. “Eso que se ha dicho de que aquí no hay voto manual; ¿para qué es entonces el papelito que sale de la máquina una vez que uno emite un voto? Ese papel no es para llevárselo a la casa, por algo se deposita en la caja, para que al final del proceso se comparen papelitos con resultado de la máquina”, declaró a Globovisión.

Crisis puertas adentro

El grave problema que confronta el oficialismo más allá del recuento, según Ramos Allup, es el resultado. Señala que lo que no puede negar el oficialismo porque el debate ya es público, es que después de que Hugo Chávez pasó 14 años llamando enemiga a la oposición calificándola  de pitiyanquismo, 700 mil de sus seguidores vota por Henrique Capriles.

Una muestra de que hay nerviosismo puertas adentro, por la situación post electoral que enfrenta, fue la agresión a diputados en el seno de la Asamblea Nacional, según refirió. “Sabe que tienen un problema a consecuencia de este cataclismo electoral que tienen encima. No solo el parlamento, sino cualquier gobierno tiene que abrir el diálogo, es absolutamente imprescindible”.

Ramos Allup considera que si el diputado Diosdado Cabello ve reiteradamente su propia intervención sobre los hechos de la Asamblea Nacional, “va a terminar aceptando que cometió un error, porque por mucha identificación política que tenga con el oficialismo, es, en todo caso, presidente de la AN y no jugador y tiene que actuar con equilibrio”.

“Cabello sabe que por la Constitución no puede condicionar el derecho de palabra para que alguien diga exactamente lo que quiere él escuchar”, acotó Ramos Allup.

Información publicada en www.eluniversal.com