Este 26 de mayo, el diputado Henry Ramos Allup desde la plaza Brión de Chacaíto, aseveró que la fuerte represión a la que han sido sometidos los manifestantes durante los 56 días de protestas continuas de la oposición venezolana contra el régimen de Nicolás Maduro no ha limitado el “espíritu de lucha del pueblo” e hizo un llamado a los funcionarios públicos a no seguir siendo soporte de un sistema que tiene como hábito reprimir y evadir la voluntad popular.

“Ya se ha vuelto un habito del gobierno reprimir brutalmente todas las manifestaciones pacíficas que promueve la oposición…  ¿Por qué la gente se expone a ser asesinada, herida, apresada y torturada?,  porque la gente está harta, no soporta más a este gobierno y quiere salir de él y ojalá que sea democráticamente.  La oposición está pagando un costo altísimo por ejercer un derecho constitucional y lo seguiremos pagando porque restablecer la democracia”, dijo el diputado tras rememorar que el gobierno tiene su haber un balance de 58 muertos en lo que va de protestas.

En este sentido, agregó que las protestas no se tratan de un plan organizado, sino que se producen porque hay muchas razones que van desde el malestar que padece la población desde la instauración del chavismo como sistema gubernamental, hasta las vidas que los contingentes de seguridad se han cobrado con tal de mantener al régimen en el poder, porque “si no hubiera razones para protestar, por mucho que los dirigentes de la oposición convocara las protestas, nadie iría”.

“Nicolás Maduro es que es un indolente, un sinvergüenza que lo que está es preocupado por lo que le va a pasar a él y a su cáfila de civiles y militares ladrones cuando salgan del poder, porque van a tener  que pagar por sus delitos. ¡De esto no los salva nadie! Un presidente que se dice civil sentado sobre las bayonetas y sobre éste un balance doloroso de represión con muertos y heridos, fundamentalmente jóvenes, es un gobierno que no se puede sostener por demasiado tiempo más”, comentó.

Ramos Allup también exhortó a los funcionarios públicos, incluyendo a los magistrados del TSJ -a quienes señala de ser los principales soportes del gobierno-, junto a  todas las fuerzas que se están prestando para ser “colchón de este gobierno de bandidos”, que están reprimiendo y matando, a que “cumplan con su deber porque llegará el momento en el que nada se va a olvidar y todo el que haya cometido una fechoría tendrá que pagar”.

Finalmente, ante el nuevo llamado al diálogo por parte del primer mandatario, señaló que se trata de una estrategia de Maduro para enfrían la calle, ganar tiempo y hacerse ver como un “tipo dialogante que quiere resolver pacíficamente los problemas del país”, mientras en las protestas la realidad es otra. Asimismo, sentenció que el problema  es Nicolás Maduro y que la única manera de que la dirigencia opositora se sentara con “ese malandro” a dialogar, sería “para firmar un acta donde el tipo diga que se va”.