Han pasado 6 años desde que el difunto Hugo Chávez, por cadena de radio y televisión ordenó cerrar RCTV. Ese fue quizás uno de los actos más emblemáticos que nos llamó a la reflexión a todos los venezolanos sobre el carácter totalitario de este régimen y la necesidad de activarnos en la defensa de la democracia. El cierre de RCTV no sólo demostró la falta de escrúpulos de quienes nos gobiernan, sino también la capacidad que tenemos los venezolanos para unirnos y protestar pacíficamente pero de manera contundente. En Venezuela, son muchos los sectores atacados diariamente por quienes piensan que el poder no se acaba y que la tolerancia de los pueblos ante los abusos, es ilimitada. Sin embargo, quizás por el desgaste, cansancio o la lamentable falta de solidaridad a veces pensamos  que a nosotros no nos va a tocar y nos hacemos insensibles o indiferentes ante la defensa de causas que aunque verdaderamente lo sean, no las sentimos nuestras. Ya es hora de entender que en la Venezuela de hoy, todos somos vulnerables.

53 años contando con un medio de comunicación como RCTV nos hicieron ver en sus trabajadores, periodistas y artistas, amigos siempre solidarios, comprometidos con el entretenimiento pero también con los problemas sociales y con informar siempre la verdad de lo que sucedía en nuestro maltratado país. En ese entonces, el régimen no advertía que cerrar RCTV no sería cerrar cualquier empresa o medio de comunicación, sino quitarle un amigo a los venezolanos que lo sintonizábamos día a día sin distinciones políticas. Eso fue, justamente, lo que convirtió al canal en una causa nacional capaz de sorprendernos a nosotros mismos y movilizar a jóvenes estudiantes, amas de casa, padres de familia y a la comunidad internacional en denunciar y hacerse voceros de lo que sufrían los más de 5.000 trabajadores del canal de Bárcenas. Ese año los venezolanos demostramos, como siempre, que no teníamos miedo, y nos enfrentamos a un régimen caracterizado por responsabilizar a los medios de comunicación social de los problemas del país. Sólo los enfermos de poder más irresponsables y autoritarios son capaces de culpar a los medios por decir la verdad sobre los problemas que vive un país, en vez de buscarle soluciones. El legado de Hugo Chávez en vez de neutralizar los problemas, prefiere neutralizar los medios de comunicación que los denuncian.

En este momento podemos decir con fuerza  que hoy mas que nunca RCTV sigue en el corazón de todos los venezolanos, no sólo por ser un canal cerrado y robado arbitrariamente por decidir no arrodillarse ante el régimen, sino porque sus artistas, periodistas y empleados siguen acompañando de manera ejemplar, nuestra lucha por rescatar a Venezuela.

Del régimen que lo cerró podemos decir que por más que cierre puertas, los venezolanos seguiremos buscando ventanas por las cuales expresarnos, como lo hemos hecho hasta ahora. Pero también, que por más que busquen ocultar la verdad, ésta se alzará con mayor fuerza, tal como lo hemos visto en los últimos días. Quién iba a pensar por ejemplo, que Mario Silva, promotor del odio y la segregación política sería justamente quien denunciara la realidad del régimen y quien vendiera a sus compañeros admitiendo no sólo lo que en 14 años nosotros hemos denunciado sino que Venezuela es en definitiva, una colonia cubana.

Hoy más que nunca invito a nuestros ciudadanos, a que mantengamos el espíritu de lucha que nos dejó RCTV, una causa de todos.

Diana  D’Agostino

Presidenta de Fundhainfa

Artículo publicado en el Semanario 6to Poder