Este Día del Padre concluye una semana en la que entre desabastecimiento, inflación e inseguridad el gobierno echa mano de potes de humo para distraer la atención de toda la población que padece el tormento cotidiano de una gestión que empeora cada día.

Lo que debería ser un apacible Día del Padre para celebrar con los hijos y de los hijos para celebrar con su padre, en caso de tenerlo vivo, o de recordarlo en caso de que sea difunto, ha venido como uno más en la tribulación con la que el régimen atormenta ininterrumpidamente a 26 millones de venezolanos. Concluye una semana rocambolesca en la que entre desabastecimiento, inflación e inseguridad el gobierno echa mano de potes de humo fantásticos para distraer la atención de toda la población que padece el tormento cotidiano de una gestión que empeora cada día.

El primero de esos potes tiene también el tufo de la insolencia. Después del choteo del Premio Nacional de Periodismo otorgado post-mortem a Hugo Chávez, a quien el jurado gubernamental otorgante del galardón consideró “un comunicador excepcional”, motivo por el que han debido evaluarse en la lista de posibles candidatos un montón de mejores comunicadores como mises, cantantes, artistas, equipos deportivos y deportistas, el propio señor Mario Silva (bastante “excepcional” en materia de comunicación, ¿quién podría dudarlo?) y también comunicadores de verdad-verdad, a quienes no se tomó en cuenta, también rodó la ocurrencia de galardonar a Chávez post-mortem como el “Padre de todos los venezolanos”, título que escamotearía el del mismísimo Simón Bolívar considerado el Padre de la Patria. Si eso se hubiera producido para escarnecer a la mayoría de los venezolanos que jamás querríamos tener a Chávez como Padre, al mismo tiempo pudiera ser una oportunidad para que los chavistas tuvieran la libertad de sustituir a su padre biológico, si es que lo conocen, o para declararse hijos de quien les parezca. Entre gustos y colores…. En mi caso estoy a salvo por impedimentos biológicos y cronológicos pero especialmente volitivos: No quiero cambiar de Padre, menos por el que proponen. Tengo en suerte, honra y recuerdo a mi honorable Padre difunto. Como van las cosas de esta revolución turulata, cualquier día se les ocurre darle el Premio Nacional de Medicina a un yerbatero y el de Cirugía a un malandro cuchillero experto en degüellos y tasajeo de gente o a un carnicero ducho en despostar ganado. No faltan achispados que dicen que lo propondrán para el premio Nobel de química por haber convertido a Venezuela en esto que la convirtió.

El segundo de los potes tiene varios componentes: 1- La amenaza de guerra con Colombia o al menos la ruptura de relaciones diplomáticas por haber recibido su gobierno la visita de Henrique Capriles (“una puñalada por la espalda a Venezuela por el gobierno de Santos”), 2- La detención de dos grupos de “paracos” dizque vinieron a invadir a Venezuela y consumar un supuesto magnicidio contra Nicolás Maduro (se trata del “intento de magnicidio” número 41 anunciado en la era chavista sin que se hubiese identificado uno solo de los supuestos magnicidas) y, 3- La adquisición por la oposición venezolana de 18 aviones de combate en EE.UU. para bombardear a Venezuela y servir de apoyo a tropas innominadas que se propondrían invadir nuestro país. El denunciante no reveló el nombre de los compradores ni de los vendedores, las especificaciones de los aviones, el precio y otros asuntos necesarios para hacer verosímil la denuncia, pero indicó que estarían en una base aérea colombiana controlada por los norteamericanos.

Grande tiene que ser el desespero del gobierno para recurrir a estos pataleos estrafalarios en su intento de detener la caída. La fidelidad del chavismo de a pie se ha hecho añicos por los padecimientos que trata de contrariar una cúpula inepta y corrompida que a estas alturas sólo piensa en sobrevivir para mantener sus privilegios. El chavista de abajo no se cala que la inflación y el costo de la vida, el desabastecimiento de productos de primera necesidad, la inseguridad y el colapso de todos los servicios públicos, especialmente electricidad, agua, salud y educación sean meras “sensaciones” o cosa de gringos, derechistas, conspiradores, infiltrados, ricos, burgueses, explotadores, saboteadores y acaparadores, y más bien se indigna cuando lo consideran bobo o manipulable. Son los propios chavistas quienes denuncian por todas partes corruptelas e ineficiencias del gobierno a todos los niveles. Y el régimen como si nada.

Una eterna e inexorable ley natural preceptúa que el ser humano tiene primero necesidad de comer que de pensar. Cuando la economía le da caza a la política quien manda es el estómago y no la chachara ideológica. Ya lo vimos con los votos que emigraron del chavismo a la oposición el 14A. Lo que dije hace unos cuantos artículos, lo repito hoy: Si quieren rendirle un verdadero homenaje al difunto al que consideran su Padre, preparen de una vez una discreta mudanza del féretro a su Sabaneta natal. Cuando los pueblos se arrechan igual linchan que saquean o profanan.

Henry Ramos Allup

Secretario General Nacional de AD

Artículo  publicado en el Diario El Nuevo País