Muchos venezolanos sólo conocen del municipio El Hatillo nuestro pintoresco pueblo y zonas urbanas. Sin embargo hay una realidad latente y desconocida para muchas personas, nuestra zona rural. En ella se encuentran comunidades con innumerables carencias, violencia y una desidia generalizada. Hace varios años decidí activarme en buscarle solución a muchos problemas que la afectan.

En 1995 a través de la Fundación Creo, inicié un conjunto de acciones por la salud de nuestros sectores desfavorecidos, años después como Presidenta de Fundación Hatillana para la Infancia y la Familia (FUNDHAINFA) me he dedicado a apoyar a nuestras familias a través de distintos programas sociales que diariamente favorecen a más de 5.000 vecinos. Gracias a nuestro trabajo 3400 niños se trasladan diariamente a sus centros de estudios de manera segura y gratuita, 500 niños y jóvenes se han convertido en músicos gracias a nuestra alianza con el Sistema Nacional de Orquestas, 1200 niños y familias hatillanas reciben mensualmente respuestas en materia de Psicopedagogía, Psicología y terapia de Lenguaje, 735 niños reciben merienda diariamente en escuelas de nuestras zonas rurales para evitar la deserción y más de 4000 niños se recrean anualmente a través de nuestra alianza con Cines Unidos en donde asisten gratuitamente al cine.

En este esfuerzo nunca he pensado que la falta de recursos ha sido una limitante sino mas bien una oportunidad para sumar a todos los hatillanos en la construcción de un municipio en donde todos ganemos, por eso estoy convencida que aunque El Hatillo tiene recursos limitados, está lleno de oportunidades y que de la mano de la empresa privada, de donde vengo, es mucho lo que se puede lograr. Al igual que la mayoría de mis vecinos estoy preocupada por el rumbo de nuestro municipio y tengo la seguridad de que con voluntad, compromiso, trabajo junto un liderazgo serio y responsable podemos darle punto y final a
múltiples problemas que atraviesa El Hatillo.

Estoy convencida que podemos combatir la inseguridad asumiendo que aunque es un problema nacional que involucra muchos actores, podemos hacer de El Hatillo un territorio blindado incorporando un sistema tecnológico de cámaras y repetidoras que junto al recurso humano pueda cubrir zonas de riesgo y mantener un monitoreo constante de nuestras comunidades. Creo firmemente que un municipio sin vialidad y electricidad es vulnerable ante el hampa, por eso debemos darle soluciones integrales a nuestros vecinos.

El Hatillo que queremos debe convertirse en el municipio de la cultura, en donde los artistas, pintores, escultores y ecologistas participen en la creación de un verdadero municipio turístico que vaya más allá de visitar nuestra Plaza Bolívar.

Estoy totalmente dispuesta a construir Un Hatillo solidario, en el que entendamos que nuestros niños y jóvenes no tendrán futuro en la medida que no los empoderemos con oportunidades iguales para todos. En eso he trabajado durante años y tengo la convicción que los programas sociales son la clave para que todos se sientan incluidos y nuestro futuro sea de paz y convivencia, y no de vicios o desigualdades.

Pronto tendremos elecciones municipales, muchos quieren ganar pero como candidata de los vecinos a la Alcaldía de El Hatillo, quiero que todos ganemos, me comprometo con mis vecinos a ser la gerente para el cambio, cuento contigo para construir juntos un Hatillo Para Todos.

Diana D’Agostino

Presidenta de Fundhainfa