Cincuenta y cinco muertos. Se dice más fácil de lo que en verdad es. Cincuenta y cinco muertos dejó una requisa en la cárcel de Uribana. Una violenta intervención militar ejecutada en la cárcel de Uribana por funcionarios de la Guardia Nacional y el Grupo de Respuesta Inmediata y Custodia ha provocado cincuenta y cinco muertos y al menos ochenta y cuatro heridos, treinta de ellos de extrema gravedad.

Esta alarmante situación, que enluta a cincuenta familias venezolanas, pareciera no importarle a los altos personeros del chavismo. La absolutamente irresponsable e incompetente ministra de asuntos carcelarios, la inefable Iris Valera, cómplice de este horror carcelario, culpó de la situación a los medios de comunicación privados. No es un chiste, en verdad culpó a Globovisión.

Lo que no dice esta inepta es que en los últimos catorce años del gobierno de Hugo Chávez, han fallecido más de cinco mil quinientos internos producto de la violencia carcelaria. Mas que en cualquier guerra en el Medio Oriente.

Como todo lo de este gobierno, cuando se prendió la crisis de la carcel de El Rodeo, el presidente Chávez respondió con una política burocrática enferma de elefantiasis: ordenó la creación del Ministerio de Servicio Penitenciario y nombró a Valera como ministra. Vale decir que desde la creación de este ministerio, van más de seiscientos presos muertos por la violencia interna que no ha podido ser controlada por el gobierno chavista.

A todas estas, el chavismo ofreció la construcción de veinticuatro recintos carcelarios. Por supuesto, no se ha construido ni uno sólo. Tan solo se procedió a trasladar a los presos de la cárcel La Planta en Caracas y se colocó en ese sitio una foto inmensa de Chávez en su fachada. Puro show y teatro lo de este gobierno de incapaces.

Son más de cuarenta y cinco mil venezolanos que se encuentran en las inhumanas cárceles del país. Sólo hay treinta dos centros penitenciarios en toda Venezuela, con capacidad para doce mil quinientos reclusos. Es decir, hay treinta y dos mil venezolanos presos en condiciones de hacinamiento carcelario. Es evidente que esta situación es la gran generadora de violencia en las carceles, ya que los presos deben pelear a diario por un plato de comida, por un sitio para dormir, por tener un momento y un lugar para hacer sus necesidades. Es claro que la culpa de la violencia es de Hugo Chávez y su desgraciado gobierno y no de los medios de comunicación.

Ademas de esto, es el gobierno nacional, el gobierno chavista, el único culpable de armar a los presos. Armas del mayor calibre, armas de guerra, son manejadas por los presos, quienes han montado, en las narices de los funcionarios carcelarios, un sistema organizativo donde los “pranes” y los “conejos” son los líderes de la cárcel y quienes manejan las armas, el dinero y el poder. Sólo la Guardia Nacional tiene la capacidad para permitir que entren armas a las cárceles. Más nadie puede hacerlo.

Actualmente hay una discusión y un debate sobre quien manda en Venezuela: que si Hugo Chávez; ante su evidente ausencia, que si Nicolás Maduro; que si Diosdado Cabello; que si Rafael Ramirez; que si José Vicente; que si Raúl Castro… La verdad es que en Venezuela no tenemos gobierno desde hace catorce años. Sólo hemos tenido a una cuerda de irresponsables, a un grupito de teatreros, de hacedores de shows, que sólo se montaron en el coroto para saciar sus ansias económicas y de poder, pero no para gobernar en beneficio de los venezolanos. El drama de Uribana nos debe poner los pies en la tierra y hacernos ver que poco importa si gobiernan Chávez, Maduro o Diosdado, pues el resultado es el mismo: una consecuencia trágica para Venezuela. Los números que hemos mostrado aquí son evidentes y definitivos. Imposibles de rebatir. Uribana es la clara muestra de lo que ha hecho y ha dejado de hacer el chavismo en catorce años.

Manuel Rojas Pérez

Responsable Nacional de Capacitación y Doctrina de AD