Es común que ambos términos tiendan a confundirse y parecer similares, pero en realidad existe una gran diferencia entre un ciudadano y un habitante.

Habitantes son todas aquellas personas que ocupan un espacio físico, realizando sus actividades rutinarias; sin integrarse a la sociedad a la que pertenecen, quienes dejan toda la responsabilidad de sus necesidades y problemas al gobierno y reclaman su ineficiencia.

El ciudadano, por el contrario, es aquel que participa activamente en su comunidad e intenta crear soluciones, el que no se queda sentado esperando que terceros tomen acciones de algo que nos corresponde a todos. Un verdadero ciudadano reconoce que para reclamar sus derechos, primero tiene que cumplir a cabalidad con sus deberes. Debemos estar conscientes que ser ciudadano no abarca únicamente ir a votar cada vez que hay una elección, ser un ciudadano es el que habla de su país siempre con orgullo y sentido de pertenencia, el que sabe que  “hacer nada” es ser parte del problema y no de la solución.

Actualmente, en Venezuela la cantidad de habitantes ha aumentado considerablemente pero no la de ciudadanos, tal parece que todos reclaman sus derechos pero no cumplen con sus deberes. Esta situación es realmente preocupante:  mientras unos asumen que forman parte de una gran nación y que por ende tienen un compromiso con la misma, otros observan y critican cómodamente desde afuera.

Estamos viviendo una época difícil  en la que los pesimistas dicen que esta situación de violencia, pobreza, de civismo carente, inseguridad e incertidumbre política, no cesará y terminan contagiando esa actitud al resto, pero la verdad es que este país ya no puede esperar a que sus habitantes sigan sin responsabilizarse por él, es el momento de sacudir conciencias, es el momento que todos y cada uno de los venezolanos hagamos algo por esta tierra que nos vio nacer, para que el día de mañana podamos sentarnos frente a nuestros hijos y decirles con orgullo que trabajamos para que nuestro país despuntara.

Es importante tener presente que sólo en la medida en que asumamos nuestra responsabilidad como ciudadanos haremos que  la situación en nuestro país mejore y si dejamos la responsabilidad sólo a los partidos y sus políticos, se abona el terreno para la dictadura y el totalitarismo

Ser venezolanos por nacimiento es fácil pero serlo por convicción es sólo para aquellos que hemos descubierto el valor de esta tierra va más allá de las dificultades y de las malas noticias, si todos los hijos de esta patria nos convertimos en ciudadanos y trabajamos juntos, desinteresadamente y con el firme propósito de salir adelante podremos lograr grandes cosas para nuestro país. Seamos todos ciudadanos venezolanos por convicción, que nuestro amor se traduzca en obras para engrandecer nuestra tierra.

Que a partir de hoy quede prohibido levantarse sin ilusiones, vestirse sin esperanzas, salir a la calle sin fe, andar sin amor, asumamos nuestra nacionalidad como un compromiso y como una lucha que debemos llevar adelante con hidalguía, sólo así comenzaremos a ver grandes cambios en nuestra Patria. ¡Manos a la obra!.

 

Maria Gabriela Guerra

Secretaria de Organización Juvenil de AD El Tigre (Anzoátegui)