Las noticias que mueven a los venezolanos en estos días giran alrededor de la economía y la política, para no perder la costumbre. La aprobación de la Ley Habilitante a favor del Presidente Maduro y la respuesta de convocatoria del 23N como gesto de reafirmación democrática de calle por parte de organizaciones opositoras al régimen no se hicieron esperar.  Venezuela vive 15 años de destrucción nacional. La destrucción viene armonizada desde el poder, desde el gobierno; lamentable ejecutoria pública que busca como permanente acto administrativo mantenerse en el poder.

La maniobra de los electrodomésticos, con la empresa surcoreana, tiene el sello del ministro Rafael Ramírez, no del presidente Maduro. Esto significa que, desde el punto de vista comercial, constituiría un punto a favor de la profundización de la revolución en el corto plazo. Ya la empresa que vendió y vació todos sus anaqueles –con el consecuente cierre de sus puertas- acaba de firmar un convenio con Venezuela que, en una primera etapa, traería al país una inversión extranjera de US$50 millones así como desarrollaría –junto al gobierno nacional- una empresa mixta para la fabricación de electrodomésticos. Apenas están buscando los terrenos para abrir este nuevo eje de desarrollo nacional.

En quince años de “robolución” lo que hemos visto es mentira tras mentira. Sin embargo,  los dólares petroleros y la propaganda estatal van tapando con cadenas y recursos públicos, con misiones y populismo, las miserias y la pobreza que generan un modelo económico que enriquece a un grupo en menoscabo del país –por ahora.

Cabe preguntarse: ¿Qué ha logrado el mismo equipo político-económico en 15 años? Realmente, muy poco o nada.

La construcción mediática del “proceso”, seguido del uso sin disimulo de los fondos públicos para beneficiar dichas políticas son el diario devenir nacional, al margen del enriquecimiento de los “enchufados”.

Un liderazgo político nuevo podría estarse fraguando con el protagonismo de Ramírez en este “enderezo del entuerto” del impopular y carente de liderazgo gobierno del presidente Maduro.

Una cola de compradores frente a las tiendas de electrodomésticos, trajo una ganancia en ventas por liquidación de inventario a una multinacional que ya, en 2012, había obtenido un récord mundial de ganancias por US$16.650 millones. Además, en el caso nacional, la estrategia de alianza comercial con el gigante surcoreano traería al país inversión extranjera, que es mejor que los préstamos internacionales que ha venido negociando el presidente, por no decir “mendigando a sus aliados políticos internacionales”.

Una tabla de salvación al “proceso” lanzó el ministro Ramírez, quien lleva desde 2002 en el gabinete.

El 23N tendremos un acto de reafirmación electoral de los candidatos de la alternativa democrática. En cada pueblo y en cada plaza pública, debemos encontrarnos para, junto a nuestros líderes municipales expresarle al presidente Maduro que el 8D vamos a ganar en la mayoría del país. Con ello, vamos a irnos acercando a Miraflores para con la Constitución y las Leyes, traer de nuevo a Venezuela al progreso, al desarrollo y la paz. Elector: el 23N tienes la primera palabra!

 

El autor es Economista, Master en Planificación del Desarrollo Económico y Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas.

RAFAEL MARTÍNEZ NESTARES / @rafaelmartinezn