La Mesa de la Unidad desaprobó los elogios que recibió, como estrategia propagandística, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) reflejado en el informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidad para el Desarrollo (PNUD) y “básicamente elaborado con cifras que el mismo gobierno nacional suministro”, señaló el diputado a la Asamblea Nacional , William Dávila.

Lamentó que el representante del PNUD, Niky Fabiancic, participara en un acto de propaganda oficial, que entre vítores al candidato y arengas electorales pretendió hacer creer al inocente público asistente que “en nuestro país se ha incrementado la calidad de vida de los venezolanos”.

El diputado calificó dicha aseveración como un acto de cinismo y recordó que Venezuela es la economía con la mayor tasa de inflación en América desde 2007, y que tal incremento de precios afecta a las familias más pobres. También destacó que 20% de los productos de consumo no se consiguen en los mercados; la mortalidad materna aumentó en una tasa similar en el actual gobierno, y que en los últimos 14 años han muerto más de 150.000 venezolanos por la violencia.

“Pregúntele Señor Fabiancic, a los habitantes del barrio el Limón como están los centros hospitalarios en esa populosa zona aledaña a la capital o la gente que vive en el Municipio Alberto Adriani de Mérida que no le han construido el Hospital que ofrecieron hace 2 años; lea la prensa y vea como hay una proliferación de dengue; indague con los vecinos de La Vega y del Cementerio cómo funcionan los colegios públicos por allí; deténgase por unos momentos en la morgue de Bello Monte para que conozca las escalofriantes cifras de muertos que todos los fines de semana ingresan a ese centro. Esos, y no otros, son las verdaderos índices para medir el desarrollo humano  y la calidad de vida de un país”, señalo Dávila.

“Nicolás ahora está dedicado a cumplir a las agencias internacionales suministrándoles cifras para que hablen bien de estos 100 días, siendo que en estos días ha demostrado su carácter anti obrero y anti popular con la pérdida de valor del bolívar que vuelve sal y agua  el sueldo y los salarios de los trabajadores, la pensión de los jubilados, el precio de los alimentos y de las medicinas cada vez más altos y eso ahonda la brecha entre ricos y pobres convirtiéndose Nicolás en seudogobernante dedicado a satisfacer los intereses de la oligarquía importadora que crece bajo el amparo del gobierno”, finalizó diciendo el diputado Williams Dávila.

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